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jueves, 4 de noviembre de 2010

crónica aparecida en el Nuevo Heraldo con fotografías de la inauguración de un Seminario Católico en La Habana

El cardenal cubano Jaime Ortega agradeció el miércoles a Fidel y Raúl Castro el "apoyo estatal'' recibido para construir el nuevo seminario San Carlos y San Ambrosio en La Habana, primera edificación católica realizada durante la revolución.

Raúl Castro asistió a la ceremonia en compañía de varios funcionarios de su gobierno.

En el acto también participaron unos 300 invitados, entre ellos una delegación de figuras de la Iglesia de EEUU encabezada por el arzobispo de Miami, Thomas Wenski, además de representantes de México, Puerto Rico, Italia, Nassau, el Vaticano y de la norteamericana Orden Caballeros de Colón, liderada por el Caballero Supremo, Carl Anderson.

En la ceremonia inaugural, Ortega, arzobispo de La Habana, señaló que el gobierno cubano dio "las facilidades para las importaciones indispensables, el pago en moneda nacional a precio de costo de materiales y servicios que podían brindarse en Cuba''.

"Son algunas de las facetas más importantes de esta valiosa ayuda'', subrayó en su discurso el cardenal cubano.

Ortega recordó que el ex gobernante Fidel Castro le "prometió apoyo para que este proyecto pudiera realizarse'' cuando acudieron al aeropuerto de La Habana el 25 de enero de 1998 para despedir al desaparecido Papa Juan Pablo II, al final de su histórica visita a la isla.

"Esa promesa se ha cumplido fielmente y agradezco en nombre de la Iglesia, tanto al antiguo presidente [Fidel Castro] como al actual presidente Raúl Castro, que nos honra con su presencia, que esta obra haya contado hasta su conclusión con el apoyo estatal para poder realizarla convenientemente'', recalcó.

La Iglesia ha cubierto el costo total de la obra con donaciones realizadas por personas, comunidades e instituciones católicas internacionales. El cardenal también agradeció esas donaciones recibidas de las Conferencias Episcopales de Italia y Alemania, la Comisión para América Latina de la Santa Sede, la Orden de los Caballeros de Colón, de Estados Unidos, y la Iglesia Católica estadounidense, así como a las de Francia, España y varios países latinoamericanos.

Durante el acto de la nueva institución docente religiosa fue leído un mensaje del Papa Benedicto XVI, en el que envió una ‘‘especial bendición apostólica'' extendida "a todos los que generosamente han contribuido'' a la construcción del edificio y a los participantes en la celebración inaugural.

Además se recordó que la primera piedra de la edificación, levantada a 17 kilómetros al sureste de La Habana, fue bendecida por el Papa Juan Pablo II y ahora está colocada en una urna de cristal a las puertas del nuevo Seminario San Carlos y San Ambrosio que sustituye al antiguo claustro de igual nombre.

José Félix Pérez, secretario de la Conferencia Episcopal de Cuba, declaró a la Agence France Presse que la apertura del seminario es "un hecho significativo por ser el primer proyecto de esta magnitud que se construye durante la revolución (...) En estos momentos significa que la relación [entre la Iglesia y el gobierno cubano] se está tornando normal''.

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