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jueves, 23 de abril de 2009

Benedicto XVI está preocupado por lo que ocurre en Bolivia y pide luces por el atentado contra el Cardenal y por el terrorismo. Que se esclarezca

El Papa Benedicto XVI emitió un comunicado oficial en el que, a nombre de la Iglesia Católica, repudia los actos terroristas que han ocurrido en los últimos días en Bolivia, y de los cuales ha sido víctima el Cardenal Julio Terrazas, a quien le brindó su total apoyo.
"A Una semana de la lamentable agresión a su residencia, Señor Cardenal, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, quiero unirme a los acontecimientos y oraciones de los Obispos de esa Conferencia Episcopal, reunidos en Asamblea Ordinaria, de los sacerdotes, de las comunidades religiosas y de los fieles de esa querida Nación, para expresar mi enérgica reprobación a lo acontecido. Cualquier acto de violencia, cometido con la única intención de dañar, vulnerar o intimidar a os dermis, es siempre reprochable e indigno de la persona humana y profundamente contrario a los valores cristianos del amor, de la comunión y del mutuo respeto" dice parte de la carta enviada a la autoridad eclesiástica.
Benedicto XVI le expresó al Cardenal su apoyo y la certeza de que "las autoridades competentes harán todos los esfuerzos necesarios para esclarecer el deplorable acto".
"Pido al Señor que se busquen siempre caminos de reconciliación y concordia sincera, para consolidar la fraternidad y la solidaridad, que son las bases sólidas para lograr el justo progreso y construir una paz estable en el País.
"En esta circunstancia, al transmitirle a Usted, a los Hermanos en el Episcopado y a toda la Iglesia boliviana, la Bendición Apostólica del Santo Padre, le encomiendo a la protección maternal de Nuestra Señora de Copacabana y aprovecho gustoso la oportunidad para reiterarle, Señor Cardenal, las seguridades de mi consideración y estima en Cristo", escribió el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado de Su Santidad

lunes, 20 de abril de 2009

el pasado jueves 16 el Papa ha cumplido 82 años, cuando reunido con amigos llegados de Roma pudimos brindar por su salud y su pontificdo de transición

Hoy cumple el Papa 82 años. Bien llevados. ¡Felicidades, Santidad! Un cumpleaños entre cruces. Como si los ecos de la pasión no se hubiesen apagado en su pontificado. No era fácil suceder al Papa Magno y Benedicto XVi lo está experimentando en carne propia. Con tres cruces principales.
La primera es precisamente las cruz de esa perenne comparación con Juan Pablo II. Comparación consciente o inconsciente. La estatua del gigante carismático proyecta sombra sobre su sucesor, se quiera o no se quiera ver. Por mucho que el Papa Ratzinger, precisamente parea diferenciarse, huya de la "personalización". Le gustaría desaparecer detrás de su función. Pero eso entraña, de entrada, una desvalorización en términos de imagen.
La segunda cruz es la de la comunicación. Tampoco en esto es fácil para Benedicto ser el sucesor del gran comunicador, de la estrella mediática que era Wojtyla. Le encantaban los medios, daba bien en ellos. Los entendía. Y les sacaba partido. Y su carisma madiático tapaba sus errores y sus defectos. Los medios le perdonaban todo. Les daba mucho y, a cambio, le perdonaban todo. Un do ut des como Dios manda.
Y la tercera cruz de Benedicto es la interna: una Curia romana dividida. Con corrienets y "partidos". Y en el punto de mira su número dos, el cardenal Bertone, al que muchos le reprochan su falta de tacto diplomático. En definitiva, un Papa intelectual, que escapa de los problemas de gobierno, y un primer ministro con poca experiencia diplomática. Y una tarea inconmensurable para una sola persona.
Es hora de repensar el papado. Y recuperar quizás, con todas sus funciones, el Sínodo de obispos. Para que el peso del cargo no aplaste a Su Santidad.
Y para que pueda "recentrar" la barca de Pedro. Que ya lleva muchos años demasiado escorada hacia un lado. Hacia la derecha. Está claro que toda institución tiende a obedecer al síndrome de la rigidez y a "perseverar en su ser". Su tendencia natural consiste en oponer su propia inmovilidad al movimiento y optar por la conservación frente al progreso y por el orden frente a la libertad. El Papa lo sabe. Y puede comenzar la reorientación. Y facilitar, así, la tarea de su sucesor. Por el bien de la Iglesia.
José Manuel Vidal

sábado, 11 de abril de 2009

aceptada la separación Iglesia-Estado es inaceptable que Evo oficie de "sacerdote" de ritos paganos rindiendo culto a los achachilas señala Los Tiempo

La Se­ma­na San­ta que du­ran­te es­tos días se ce­le­bra en Bo­li­via, co­mo en to­dos los paí­ses cu­ya tra­di­ción cul­tu­ral es­tá li­ga­da al cris­tia­nis­mo, tie­ne es­te año ca­rac­te­rís­ti­cas muy es­pe­cia­les. Y no só­lo por ha­ber coin­ci­di­do con una de las más in­ten­sas dis­pu­tas en­tre el ofi­cia­lis­mo y la opo­si­ción, si­no, so­bre to­do, por­que por pri­me­ra vez se ha pues­to en prác­ti­ca lo es­ta­ble­ci­do en el ar­tí­cu­lo cuar­to de la nue­va Cons­ti­tu­ción Po­lí­ti­ca del Es­ta­do. Es de­cir, Bo­li­via ha es­tre­na­do su fla­man­te con­di­ción de Es­ta­do acon­fe­sio­nal.
Que eso sea así no de­bie­ra ser mo­ti­vo de gran­des cues­tio­na­mien­tos. A es­tas al­tu­ras de la his­to­ria, se de­be re­co­no­cer que un Es­ta­do que re­co­no­cía un vín­cu­lo es­pe­cial con la re­li­gión ca­tó­li­ca era un ana­cro­nis­mo di­fí­cil de sos­te­ner, pues la se­pa­ra­ción en­tre la Igle­sia y el Es­ta­do es un pa­so que ya fue da­do prác­ti­ca­men­te en to­do el mun­do oc­ci­den­tal y el ca­so nues­tro era una ra­ra ex­cep­ción.
Co­mo es bien sa­bi­do, ha­ce ya más de un si­glo que la ma­yor par­te de los paí­ses mo­der­nos op­ta­ron por re­ti­rar de sus res­pec­ti­vas cons­ti­tu­cio­nes cual­quier re­co­no­ci­mien­to a una re­li­gión ofi­cial, y la Igle­sia Ca­tó­li­ca re­nun­ció tam­bién ha­ce ya mu­cho a ha­cer de la de­fen­sa de los pri­vi­le­gios que le da­ban los es­ta­dos con­fe­sio­na­les una de sus cau­sas más im­por­tan­tes.
Sin em­bar­go, más allá del fon­do del asun­to, el ca­so bo­li­via­no se com­pli­ca por as­pec­tos for­ma­les y por los an­te­ce­den­tes que du­ran­te los úl­ti­mos me­ses en­tur­bia­ron las re­la­cio­nes en­tre el Go­bier­no (más que el Es­ta­do), con la je­rar­quía de la Igle­sia Ca­tó­li­ca.
Son esos fac­to­res los que die­ron lu­gar a que la ac­ti­tud asu­mi­da por el Go­bier­no cen­tral an­te las ce­le­bra­cio­nes de Se­ma­na San­ta cai­gan ba­jo la sos­pe­cha de res­pon­der, más que a un sa­no afán de mo­der­ni­zar las re­la­cio­nes en­tre el Es­ta­do y la re­li­gión, a un bur­do in­ten­to de mar­car dis­tan­cias con los re­pre­sen­tan­tes de la fe que más adep­tos tie­ne en Bo­li­via.
A eso se agre­ga, por su­pues­to, la do­blez de la con­duc­ta gu­ber­na­men­tal. Es que mien­tras el pre­si­den­te Mo­ra­les jus­ti­fi­ca en lo es­ta­ble­ci­do por la nue­va Cons­ti­tu­ción su fal­ta de par­ti­ci­pa­ción en las ce­le­bra­cio­nes ca­tó­li­cas, no tie­ne tan­to ce­lo cuan­do de ha­cer ga­la de su ad­he­sión a prác­ti­cas re­li­gio­sas “ori­gi­na­rias” se re­fie­re.
Si en ver­dad el nue­vo Es­ta­do quie­re ha­cer pre­va­le­cer su con­di­ción de acon­fe­sio­nal, e in­clu­so lai­co, no co­rres­pon­de pues que el pri­mer man­da­ta­rio ofi­cie, con la fre­cuen­cia con que lo ha­ce, de sa­cer­do­te en ri­tos “pa­cha­má­mi­cos”, o que se ha­ga del pa­la­cio de go­bier­no un tem­plo don­de se rin­de cul­to a los acha­chi­las. Y mu­cho me­nos que se rin­da plei­te­sía a los je­rar­cas de es­ta­dos teo­crá­ti­cos, co­mo el ira­ní. O que se im­pon­ga el ve­lo mu­sul­mán a las mi­nis­tras del ga­bi­ne­te cuan­do de­ben re­ci­bir a re­pre­sen­tes de ese ti­po de re­gí­me­nes, co­mo ocu­rrió cuan­do se re­ci­bió a Mah­mud Ah­ma­di­ne­yad.

viernes, 10 de abril de 2009

morales se comparó con Dios, la señal de la cruz por impulso, el temor a Dios lo lleva dentro, sueña con ser inca, dios de barro ídolo de papel. ENDía

Evo Morales frente a Dios
La religión no fue inventada por los curas católicos y tampoco éstos fueron los primeros en hablar de la existencia de un ser supremo llamado Dios. Desde los tiempos más primitivos los seres humanos se han apegado a alguna forma de deidad, motivados por el miedo y por buscar explicaciones a las cosas que a simple vista parecen ininteligibles. Los incas tenían sus propios dioses y entre los aymaras, como se ha visto, abundan las manifestaciones religiosas en las que queda perfectamente claro el reconocimiento de una superioridad intangible.
El presidente Morales intentó el pasado lunes dejar claro que su apego a Jesucristo es por motivos ideológicos. Dijo que lo admira porque luchó por los pobres y se comparó con él. El problema es que al primer mandatario le salió casi por un impulso inconciente la señal de la cruz frente al cura que lo recibió en la Catedral de La Paz, hecho que confirma que entre él y Dios hay una ligazón (de “religión”) de la cual no se ha podido desprender, pese al fuerte adoctrinamiento marxista que ha recibido de sus asesores. El temor a Dios lo lleva muy dentro de su ser como sucede con muchos que a veces reniegan de la espiritualidad o que tratan de declararse ateos.
Evo Morales no es el primer líder en hacerle la guerra a la religión. Los políticos, sin distinción, siempre han querido erigirse como los mesías frente a la sociedad y a los más ambiciosos precisamente les incomoda la “competencia”. Los monarcas del período absolutista fueron muy inteligentes en ponerse en la misma línea de la divinidad para que los súbditos no tengan conflicto alguno en distinguir el poder político del poder divino, que supuestamente los había engendrado.
Fue Carlos Marx el que decidió tomar el toro por las astas y promovió el nacimiento de un régimen político absolutamente ateo. Decía que la religión es el opio del pueblo y combatió desde sus teorías políticas y económicas la existencia de un poder eclesiástico que le haga sombra al Partido Comunista, llamado a ser la respuesta espiritual y material a todas las necesidades del pueblo. No había nada más allá del Estado y el ciudadano no tenía por qué recurrrir a otra instancia suprema en busca de satisfacción. El régimen era el camino seguro hacia la felicidad.
Todos sabemos cómo terminaron esas teorías y sobre todo, conocemos que los únicos que alcanzaron la felicidad fueron los camaradas del partido y los demás, “a rezarle a los santos” para conseguir algo de comida. Cuba es hoy la viva representación de lo que estamos hablando.
Evo Morales es heredero de toda esa “chanfaina”. Pretende que los bolivianos lo declaren una especie de dios, capaz de solucionar todos los problemas del país. Busca un régimen perpetuo, absoluto y mesiánico. Esa pretensión es particularmente difícil en Bolivia, donde han sido los curas católicos los que han fundado pueblos en todo el territorio, han construido escuelas, caminos y hospitales, ante la ausencia casi absoluta del Estado. La Iglesia no sólo está presente en obras tangibles. Ella hace presente a un Dios bondadoso y solidario al que le temen y le adoran. Ponerse a esa altura es una carga demasiado pesada.
Al mesianismo de los políticos le incomoda la religión por el poder que representa y también le molesta Dios porque es más que ellos.

martes, 7 de abril de 2009

ha perdido la fe o nunca la tuvo. qué problema y confusión mental la de evo. no se atreve a ingresar al templo y verse cara a cara con la Iglesia. C.V

SEMANA SANTA EN ESTADO LAICO, SITUACION DIFICIL PARA LAS AUTORIDADES
Comentario Valverde: “Molestos por la actitud del presidente de ir a buscar las palmas, dices que la fe, o eres católico o no católico. El vicepresidente de la República (no responde) que las Fuerzas Armadas y la Policía participen de la procesión de Semana Santa, habida cuenta que éste es un Estado laico y el presidente de la República se negó a entrar a la Iglesia pero recibió sus palmas y menos mal que no le llegó agua bendita le hace pozo, donde le dé al diablillo este.
Pero, tengo otra forma de ver las cosas, resulta que nuestra amiga, la Iglesia, yo soy no creyente, pero nuestra amiga Iglesia, tengo admiración por la Iglesia en Bolivia, por el Monseñor Terrazas, por Monseñor Juárez, por Tito Solari a quien aprecio tanto y por un montón de gente que hace la Iglesia Católica, y esto de creer es cuestión de fe. Le creo al presidente Morales que cree en el Dios de los cristianos, en el Dios católico incluso, el ir a comprar una palma es la muestra.
Pero, el problema es que el presidente Evo Morales, desde mi punto de vista, es un asunto de conciencia, la Iglesia Católica decía, tiene esa rara virtud de decir siempre lo exacto, que le molesta al poder. Revisemos la historia y siempre que la Iglesia habló el poder se molesto. Que, el presidente se niegue a entrar a la Iglesia muestra que no puede con su conciencia, que no puede con la verdad de lo que está diciendo la Iglesia en este momento, y entonces como niño caprichoso, dueño de los militares, porque los militares son sus juguetes, dueño de los pacos, va, los recoge, se los lleva y se los guarda porque finalmente el Presidente de la República tiene una actitud de dueño del país. Pero, en Semana Santa no va ir a ponerle su cara al Cardenal, no va ir a encontrarse cara a cara con la Iglesia. Habrá un Arzobispo en La Paz que dirá la palabra, y la celebración de viernes Santo y eso le va a doler a Evo Morales.
El cree que entrar a la Iglesia es una señal de debilidad, entrar al Templo es una señal de debilidad frente a la Iglesia y, a mi me parece una estupidez, pero, por lo menos es rescatable porque tiene conciencia, porque sabe que no puede negar, en primer lugar el valor de la Iglesia Católica en un país constitucionalmente laico pero tradicionalmente católico, podemos verlo así.
Somos muchos menos los que no creemos que los que creen, y hay otras religiones que, aunque tienen algún avance, incluso dentro del cristianismo que aunque tienen algún avance no frenan la gran importancia de la Iglesia Católica. No veo como un acto de hipocresía lo del presidente, lo veo como un caso de un hombre que acaba de demostrar que en el terreno espiritual está perdido y que en el terreno político acaba de perder la última batalla con la Iglesia porque no fue a poner la cara.
La Iglesia no es opositora, por más que lo quiera el presidente, por más que quiera hacerla ver como opositora.
No me gustaría estar confundido entre el montón, desde que comencé a trabajar en esto hace 12 o 13 años, he mantenido la posición de que lo que hago es hacer contra poder, porque la prensa no es poder sino contrapoder. Al presidente le ha dolido la prédica de la Iglesia, una prédica que si ustedes la ven en el devenir del tiempo es exactamente la misma, porque es al poder al quien tiene que decir las cosas básicamente. cuando me escriben y me dicen, ¿por qué no te quejas de la falta de derechos humanos? y porque solamente se lo ve al gobierno que conculca los derechos humanos, para ellos no hay una valoración de derechos humanos, para ellos hay delito.
Solo puede violar los derechos humanos quien está en condición de protegerlos, el ciudadano no viola derechos humanos, comete delitos. Al presidente le duele mucho y ha perdido en el campo espiritual con la Iglesia y en el campo terrenal, esto no ir es asumir que perdió, que le da vergüenza y no tiene como mirarle a los curas. A los Obispos, a los que van a celebrar la liturgia, frente a eso es mejor no ir. No creo que sea una cuestión de falta de fe, si fue a comprar sus palmas.
Los pobres militares son parte del juego, siempre han sido parte del poder los militares, hasta que tienen su propio poder. y no creo que los militares, que les encantaban ir, y presentarse en las procesiones y acompañar, porque tienen su santa patrona, la Virgen de Copacabana. ¿Se atreverá el presidente, ustedes no me resguardan a la Virgen de Copacabana? no, porque sabe que los militares se le van a empacar y no quiere contradecir a los militares, prefiere pelearse con la Iglesia y, me parece bien que le tema a la Iglesia, porque la Iglesia dice verdades. y al poder lo que menos le agrada son las verdades”.

lunes, 6 de abril de 2009

cada año que pasa se agiganta la figura de Juan Pablo Segundo hacia su canonización

Cada año que pasa se hace más evidente que el papa Wojtyla ha sido una personalidad fuera de lo común. En esta afirmación no hay nada retórico. Se trata de una constatación.
Después de todas las emociones que estos acontecimientos hicieron vivir, no es fácil retornar a la enfermedad, la muerte y los funerales de Juan Pablo II. Marco Politi lo hace en este libro devolviéndonos el dramatismo de aquellos momentos. Ahora nos damos cuenta mejor de la importancia de aquellos días. Sin embargo, en este mundo nuestro, tan acelerado y sentimental, acontecimientos y personajes que en un momento determinado nos parecieron decisivos pasan rápidamente con el desvanecimiento y la superposición de las emociones. A través de estas eficaces y apasionadas páginas, el autor ha querido fijar las principales imágenes, los mejores recuerdos y sensaciones de aquellos días entre febrero y abril de 2005: «Este es el relato de una conmoción», escribe.
Este texto no es un libro de carácter historiográfico o de interpretación sobre el pontificado que concluyó hace pocos años. Es algo menos usual: es el relato de la emoción de un vaticanista y de un hombre que ha admirado la figura del papa, aunque no haya compartido todas sus opciones. De aquí surge un testimonio intenso de la débil y sufriente grandeza de Karol Wojtyla.

domingo, 5 de abril de 2009

luego de la delicada operación del corazón a que fuera sometido y una prolongada convalescencia el cardenal se dirigió al pueblo católico desde SC

El Cardenal Julio Terrazas, pidió en la homilía del Domingo de Ramos, a la población en general, mantener la esperanza en un mundo mejor, pese a las amenazas y dificultades que se multiplican cada día, sin sucumbir al desaliento y resistiendo la mentalidad, cada vez más creciente, que irrespeta la vida.
El purpurado dio inicio, de esta manera, a la Semana Santa, ante los fieles católicos que acudieron a la Catedral levantando las palmas, para celebrar la entrada del Señor en Jerusalén. "No lo vamos a hacer con lloriqueos, sino como gente que tiene esperanza. En ese marco de la esperanza estamos celebrando este Domingo de Ramos, por eso es importante que ahora, si me escuchan bien, todos los jóvenes, levanten las palmas. Es que este domingo coincide con la Jornada Mundial de la Juventud", manifestó. Pidió, en ese sentido que esa esperanza que transmite la juventud en Bolivia y todo el mundo contagie a todos. "Los problemas son muchos, las dificultades se multiplican cada día, hay amenazas en lo económico, hay desaliento en lo social, hay desesperanzas de cambios profundos y verdaderos, se han multiplicado los espacios donde Dios no está, se prefiere archivar a Dios, a este Dios nuestro, de nuestra fe; entonces, la tentación es dejarnos llevar, repetir los gestos y los signos de aquellos que no buscan más que el combate entre hermanos, estamos aprisionados por una mentalidad que irrespeta la vida, que no cree, parece al menos, que cada criatura humana es criatura de Dios", dijo.
Criticó además la falta de tolerancia que existe hoy en día en diversas regiones del país. "Con qué facilidad nos encrispamos, con qué facilidad nos estamos insultando, con qué facilidad nos estamos combatiendo y pedimos muerte para unos y nos creemos jueces y pedimos muerte a los que nos molestan; con qué facilidad nos llenamos de asco de los que sufren, al que está tirado en los canales, con qué facilidad despreciamos a nuestros niños o a nuestros adolescentes que a causa de la gran pobreza tienen que robar y hacerse notar con esas acciones que, por supuesto no las compartimos, pero que no nos dan derecho a pedir la muerte de todos ellos", insistió.
Explicó el Maestro Jesús con sus discípulos está celebrando la pasión, la muerte y la resurrección de aquél que es el Dios de la vida, que tiene la victoria sobre el mal. "Hemos podido escuchar ese apresamiento, ese juicio, esas intrigas, esa maldad, ese odio reconcentrado; utilizar aun el nombre de la ley de Dios para pedir la muerte, hemos visto que se prefirió el vicio a la virtud, que no querían la presencia de un Dios que nos llene de amor y nos haga capaces de poder reconciliarnos entre todos nosotros, ese es el resumen que se hace claro y patente en la cruz, allí donde aquellos que pregonaban lo contrario al reino del amor piensan que se acabó todo crucificando al salvador en una cruz como si fuera un malhechor", rememoró. La cruz, dijo, ha sido el espacio para borrar nuestros pecados, ha sido el espacio para aniquilar todo lo que nos separaba de Dios. "En la cruz el Señor realiza nuestra salvación, en la cruz el ya nos va proyectando algo de su resurrección, para que nuestra esperanza esté clara, que no es una esperanza que se queda anquilosada en los cementerios o en las tumbas, sino es una esperanza en el Dios vivo, en el Dios de la justicia, en el Dios de la libertad para todos por igual", aseveró.

sábado, 4 de abril de 2009

sabia y amorosa madre, la iglesia previene contra el autoritarismo, la imposición y la intolerancia. la nota está en La Razón de La Paz

La Iglesia Católica advirtió ayer que “el autoritarismo, la imposición y la intolerancia... amenazan a la familia boliviana” y tienden a opacar los avances logrados en la sociedad en materia de inclusión, participación social y revalorización de las culturas.
El secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana, monseñor Jesús Juárez, en un mensaje a propósito de las fiestas de Pascua, reflexionó sobre la importancia de ejercer la libertad y cuestionó, por el contrario “la instrumentalización de grupos sociales e imposición de ideologías” que no condicen —dijo— “con la libertad de los hijos de Dios”.
Según la Iglesia, “el sistema democrático y estado de derecho de una nación deben garantizar el ejercicio pleno de los derechos y libertades fundamentales de personas y grupos sociales y no pueden ser arbitrariamente manipulados por visiones particulares en desmedro del bien común”.
Juárez reflexionó sobre la necesidad de que los valores cristianos, “junto a los avances de nuestra sociedad en la inclusión, participación social y revalorización de las culturas, no sean opacados por los sentimientos de confrontación, división, avasallamiento, autoritarismo, imposición, intolerancia y atropellos a la dignidad humana que amenazan a la familia boliviana”.
En el mensaje al país afirmó además que “los atropellos a la dignidad humana, el enfrentamiento fratricida, la inseguridad ciudadana, el narcotráfico, los asesinatos y toda violencia que provoca muerte, constituyen una grave ofensa a Dios”.
Situación
Gobierno • Atacó a la jerarquía de la Iglesia Católica en diversas oportunidades. El propio presidente, Evo Morales, recordó a sus líderes que su misión es orar y no hacer política.

Separación • A diferencia de la última Constitución, la actual no reconoce a la católica como la religión oficial del Estado. La Biblia fue sacada de los actos oficiales del Gobierno.