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lunes, 31 de marzo de 2014

Francisco se ha dirigido a los Obispos de Bolivia animándolos a buscar una sociedad más solidaria y llena de esperanza y que siempre hallarán la luz y la inspiración para edificar una sociedad más fraterna y justa.

Desde la sede de la Iglesia Católica en el Vaticano, Francisco levantó un mensaje de paz para el país y pidió bendición para cada hijo e hija de Bolivia. 

El papa Francisco se dirigió al país a través de una nota remitida a la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) con motivo de la 97 Asamblea Plenaria de esta institución representante de la Iglesia Católica. En sus palabras convoca a enfrentar las vicisitudes de la vida con fe y caridad para buscar una sociedad más solidaria y llena de esperanza. 



La información difundida por la cadena de medios católicos EWTN destaca el mensaje de Francisco a Bolivia y a los obispos que celebraron su asamblea la anterior semana en Cochabamba, expresando que el Evangelio es un espacio donde “siempre hallarán luz e inspiración para afrontar las vicisitudes cotidianas con fe y caridad”.

La carta fue firmada por el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, remarca la oración a la intercesión de María Santísima, en la que el Sumo Pontífice alega “que ayude a los pastores y fieles bolivianos a acoger con gozo el Evangelio de Jesucristo, en donde siempre hallarán luz e inspiración para afrontar las vicisitudes cotidianas con fe y caridad, así como para edificar una sociedad cada vez más fraterna y justa, más esperanzada y solidaria”.

La bendición del papa Francisco para todos los hijos e hijas de Bolivia cierra el mensaje.

El Vaticano designó el pasado jueves a dos nuevos obispos auxiliares para la Arquidiócesis de La Paz, cargos que recayeron en los monseñores Aurelio Pesoa y Jorge Saldías.

“El Santo Padre ha querido benévolamente manifestar su cercanía y solicitud a la Iglesia en Bolivia y, particularmente, a la Arquidiócesis de La Paz, concediendo al arzobispo monseñor Edmundo Abastoflor, dos obispos auxiliares”, citó el comunicado de la CEB.

Por su lado, la Iglesia Católica en Bolivia reflexionó ayer sobre la “dejadez” en la que muchos clérigos caen, olvidando su labor pastoral que influye en que los jóvenes de hoy no asuman los valores del Evangelio e incluso desconozcan a Cristo.

El presidente de la CEB, monseñor Óscar Aparicio, pidió a los obispos reconocer esa ceguera y pedir que Dios ilumine el camino con la luz de la palabra.

“Muchos niños y jóvenes no conocen a Cristo y no escuchan hablar de él en profundidad en su casa ni en el colegio, menos aún en el ambiente en que se mueven. Sin embargo, en las parroquias nos dedicamos a la pastoral sacramental sin insertarle verdaderos itinerarios de iniciación a la vida cristiana, procesos de formación en un verdadero discipulado cristiano y en el compromiso social de los laicos”, sostuvo.

En esa línea, advirtió que el país también está inmerso en una ceguera producida por males como el narcotráfico, la corrupción y la falta de respeto a la vida humana como es la polémica sobre el derecho o restricción al aborto.

“La sociedad boliviana camina también muchas veces a ciegas, sobre todo al valor de la vida. ¿No es caminar ciegos cuando no se ve más solución que el recurso a la muerte para resolver el problema de un embarazo no deseado? ¿No nos sume en tinieblas en hedonismo que se nos va metiendo, la búsqueda de placer y comodidad que no dejan ver que estamos hechos para amar?, ¿No es ceguera acaso el odio y la venganza?”, dijo según destaca la agencia católica ANF.

Tras el último impasse con las autoridades del Gobierno central, que criticaron a los clérigos por identificar esos males en la administración del Estado, monseñor Aparicio cuestionó: ¿No es ceguera la imposición de las propias ideas y la descalificación y el insulto a quien piensa diferente? ¿No es ceguera la intolerancia que crece en el país?, ¿Acaso no es ceguera el dedicarse a un negocio ilícito como el narcotráfico que se lucra con la muerte de las personas?, ¿No es ceguera aprovecharse de un cargo público para enriquecerse ilícitamente y perjudicar de cualquier forma a las personas humanas?”.

domingo, 30 de marzo de 2014

los casos del general Sanabria, de Fabricio Ormachea, del exfiscal Marcelo Soza no se pueden disimular y menos ignorar, no solo señales de corrupción material, desteñida conducta espiritual de los individuos que gobiernan. El Deber, SC

La perplejidad de la Iglesia católica no hace sino confirmar la nuestra, la que está cundiendo en muchos ámbitos del país. Es la perplejidad que causa la corrupción gubernamental desmedida, la falta de honestidad para administrar la justicia y los bienes del Estado, que, según se ha expresado en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Boliviana realizada en Cochabamba, hace que las esperanzas del pueblo en tiempos mejores “se vayan desmoronando poco a poco”.

Casos como el del director de la Felcn, René Sanabria, o del alto funcionario de la Unidad de Lucha Contra la Corrupción, Fabricio Ormachea, tanto como el del exfiscal del caso terrorismo I Marcelo Soza, no se pueden disimular y menos ignorar. A lo anterior se suma la compleja y enorme red de extorsión de fiscales y asesores del Ministerio de Gobierno que surgió en el publicitado caso del estadounidense Jacob Ostreicher, y, por si fuera poco, en los últimos días sale a luz un contrato de servicios con una empresa estatal que favorece a un familiar del vicepresidente del Estado Plurinacional.

El Gobierno actual no puede decir que la Iglesia se parcialice con la oposición en esta materia. Esto no es de hoy, data de hace años, casi desde que se instaló la actual administración. Lo que sucede es que el abuso de poder se está incrementando a niveles insospechados. Afirmar que la Iglesia toma partido, como se está afirmando, es desconocer cuál ha sido el papel del clero a lo largo de muchos años de historia. La Iglesia ha hecho denuncias y ha tenido mártires en épocas de dictaduras militares, como ha denunciado vigorosamente abusos en tiempos de democracia, cuando campeó la violencia. De lo anterior son testigos y beneficiarios quienes en estos momentos conducen los destinos del país.

La preocupación eclesial no se refiere solo a la corrupción material, a la que se puede cuantificar como es la extorsión o el negociado, sino que alcanza a la conducta espiritual de los individuos. Se refiere al comportamiento que el Gobierno debe observar en tiempos previos a una cita electoral, cuando en la población existen justificados temores de que la descomposición reinante afecte los pilares del sistema democrático.

Hay que tener confianza, una vez más, en que la voz de la Iglesia católica pueda ser escuchada, tomada en cuenta, porque con toda seguridad de que eso será beneficioso para que los bolivianos podamos convivir en armonía y en paz, lejos de las desconfianzas que hoy nos agobian.

jueves, 27 de marzo de 2014

obispos reunidos en Cochabamba expresaron "no podemos callar ante casos de corrupción y extorsión que nos dejan perplejos" con lo que se "desmorona la esperanza en un gobierno honesto". El Dia. SC

La Iglesia Católica de Bolivia afirmó hoy que no puede callar ante casos de corrupción y extorsión que dejan perplejos y se destapan en el país y consideró que se desmorona la esperanza en una forma de gobernar con honestidad.
"Es una verdadera pena que las esperanzas que tenía el pueblo boliviano en una forma diferente de gobernar con honestidad se vayan desmoronando poco a poco", afirmó el presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), Oscar Aparicio, en su discurso de inauguración de una asamblea de los obispos de Bolivia.


Enfatizó que la sociedad, la prensa, las autoridades, los organismos de justicia y la misma Iglesia "no pueden quedar tranquilos ante una situación social de desconfianza y corrupción".
"Hemos de hacer todo lo que esté de nuestra parte para que brille la verdad, ya que como afirma el evangelista Juan: 'la verdad les hará libres'", sostuvo Aparicio.
A diario arrecian las denuncias de casos de supuesta corrupción y extorsiones principalmente en la administración de Justicia, a la que el Gobierno, la oposición y organismos internacionales critican frecuentemente porque no ha mejorado, pese a las promesas de cambio que hicieron los magistrados elegidos en las urnas en 2011.
En las últimas horas, la oposición acusó al vicepresidente del país, Álvaro García Linera, de un supuesto tráfico de influencias porque su cuñada firmó un contrato de cátering con la aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BOA).
García Linera negó haber tenido conocimiento de esa contratación e instruyó que el acuerdo sea rescindido pese a que era legal.
Aparicio también dijo que hace votos para que este año en el que habrá elecciones generales "no sean los intereses partidarios, electorales e individualistas, los que marquen las decisiones de la contienda, sino el interés de todos los pobladores".
"Haremos un acto de confianza en que es posible que tengamos un año electoral en el que se busque el desarrollo verdadero y la justicia para nuestro pueblo. Un año en que seamos capaces de convivir respetando los derechos de los diferentes, aunque sean de la oposición", señaló el presidente de la CEB.
La Constitución boliviana permite sólo dos mandatos consecutivos, sin embargo, el presidente Evo Morales, que gobierna Bolivia desde 2006, buscará este año su tercer periodo hasta 2020, con el aval de una decisión del Tribunal Constitucional.

domingo, 16 de marzo de 2014

El Deber celebra el primer año de Francisco al frente de la Iglesia, recuerda sus desafíos en un momento crucial y anotica del "gran comunicador" en que el papa se ha convertido.

Francisco acaba de cumplir un año al frente de la Iglesia católica. El primer papa latinoamericano, el primero perteneciente a la Compañía de Jesús y el primero nacido en la vecina República Argentina, sin duda ha batido todos los récords imaginables. Principalmente le ha regalado al catolicismo un aire de cambio fundamental para encarar una profunda reforma de sus estructuras de cara a los desafíos de la modernidad.

En este cometido, Francisco ha planteado una serie de cambios para transformar la Iglesia católica, anquilosada en cierto dogmatismo y afectada por la corrupción y la pederastia, en una comunidad con un rostro más humilde, una Iglesia pobre para los pobres. El reto no es menor para una institución que congrega a más de 1.200 millones de personas y que arrastra los problemas de una excesiva centralización y un verticalismo en el ejercicio religioso. Justamente, Francisco logró conquistar al mundo desde el primer instante en que asumió el mando de los católicos aquel 13 de marzo de 2013 por su visión horizontal de ejercicio del poder, por su sencillez y por su humildad a la hora de hablar con la gente.

El fortalecimiento de la lucha contra los sacerdotes pederastas, la institucionalización del Banco del Vaticano y el impulso a una reforma de la Constitución vaticana muestran con claridad su voluntad de avanzar en este proceso de cambio. También fueron importantes las señales de Francisco para reconocer a las personas que tienen opciones sexuales diferentes, como los homosexuales; la necesidad de comprender y ayudar a las mujeres que optan por la interrupción de los embarazos no queridos; y una nueva visión sobre los anticonceptivos.

Sin embargo, sus desafíos no son menores. Especialmente, por las resistencias de sectores ultraconservadores que aún tienen un enorme arraigo en el Vaticano. Francisco ha focalizado su acción pastoral en resaltar la vulnerabilidad y la exclusión social que sufren los jóvenes, los ancianos y los inmigrantes, víctimas de una sociedad marcada por el consumismo y el individualismo a ultranza que deshumaniza al hombre de hoy.

Finalmente, Francisco es un gran comunicador. Su mensaje se ha difundido no solo a través de los medios tradicionales, sino también en las redes sociales de internet, como Twitter, donde tiene 12 millones de seguidores. Francisco es una gran noticia no solo para la Iglesia católica, sino para el mundo. Ojalá pueda profundizar su programa de cambio y mantenga en alto su voz contra la deshumanización.

Consejo Editorial: Pedro F. Rivero Jordán, Juan Carlos Rivero Jordán, Tuffí Aré Vázquez, Lupe Cajías, Agustín Saavedra Weise y Percy Áñez Rivero

viernes, 14 de marzo de 2014

todos somos pecadores, no hay dioses, ni semidioses. austeridad que los políticos no se aprovechen para lucrar. diálogo y un abrazo a judíos, protestantes, y hasta musulmanes. lecciones de Francisco titula El Dia, de SC

Ha querido el destino que el papa Francisco celebre un año de pontificado en medio de graves convulsiones en Ucrania y en Venezuela; con una guerra civil en Siria que no da tregua; un Brasil que parece estar a punto de estallar de nuevo;  con una "Primavera Árabe" que no sale del invierno totalitario y que está muy lejos de la democracia y con Europa, donde no se marchita la crisis y florecen los nacionalismos que ponen en peligro la tranquilidad de quienes creían haber alcanzado el camino de la prosperidad infinita.

Como buen jesuita, el papa Francisco es un excelente político que ha dado el mejor ejemplo de liderazgo que se puede ofrecer en tiempos difíciles, cuando las multitudes rabiosas, cansadas de esperar y agotadas por tantos abusos cometidos por tiranos y dictadores disfrazados de demócratas vienen cometiendo en pleno siglo XXI, en plena era del conocimiento, de las ideas y la comunicación.

La primera lección que le ha dado el Papa al mundo es la desmitificación de los líderes; todos son humanos y pecadores, no existen dioses sobre la tierra y tampoco mesías capaces de solucionar los problemas colectivos con una varita mágica. Este mensaje es altamente significativo, cuando siglos después del absolutismo monárquico, todavía siguen erigiéndose caudillos que son objeto de culto y a quienes se les otorga poderes especiales para hacer y deshacer de los Estados, pasar por encima de las leyes y de la gente que disiente de sus ideas, encaramados sobre las montoneras irracionales que no hacen más que perpetuar los esquemas de inequidad e injusticia.

La segunda lección es la auteridad. La Política no es para enriquecerse, es para servir, es para solucionar problemas básicos que todavía afectan a grandes porciones de la humanidad y de nuestros países. El Papa le ha mostrado al mundo los nuevos marginados por los que hay que trabajar, los nuevos desafíos para quienes tienen la responsabilidad de actuar y utilizar todos los medios a disposición y ponerlos al servicio de la gente. El liderazgo no es para derrochar, es para sacarle provecho a favor del bien común. Francisco ha mostrado que un líder, una institución, un Estado y un político que no está cerca de la gente para servirla, no sirve para nada y que está muy cercano a la muerte, como está ocurriendo con falsos regímenes populares que son usados como una excusa para beneficiar a nuevas élites tan excluyentes y saqueadoras como las del pasado.

Por último, el papa Francisco ha sido el mejor abanderado de la inclusión y la tolerancia. Nadie como él había demostrado tanta predisposición al diálogo, al encuentro, a la concertación. El Pontífice ha mostrado cómo se pueden curar las viejas heridas con "eternos enemigos" y avanzar en el entendimiento. Siglos de separación y de resentimiento, con los ortodoxos, con los judíos, con los protestantes y los musulmanes, han comenzado a convertirse en el camino de la unidad en solo un año de trabajo. En otras palabras, el Papa le ha enseñado al mundo que se puede hacer liderazgo y política sin dividir; que se puede reinar sin incentivar al odio; que se puede construir en vez de destruir.
Como buen jesuita, el papa Francisco es un excelente político que ha dado el mejor ejemplo de liderazgo que se puede ofrecer en tiempos difíciles, cuando las multitudes rabiosas, cansadas de esperar y agotadas por tantos abusos cometidos por tiranos y dictadores disfrazados de demócratas vienen cometiendo en pleno siglo XXI, en plena era del conocimiento, de las ideas y la comunicación.

miércoles, 5 de marzo de 2014

revestido de morado el arzobispo de SC Sergio, impone ceniza a los fieles para recordar "polvo eres y en polvo te convertirás. la ceremonia marca el inicio de la Cuaresma. 40 dias de preparación a la Semana Santa.

Carmela Delgado - cdelgado@eldeber.com.bo
Después de la mojazón, el pintarrajeo y la algarabía carnavalera hoy los católicos marcan con ceniza el comienzo de la cuaresma, en busca del arrepentimiento y la conversión.



La catedral abre sus puertas en la mañana para la celebración, en la que el ministro impone la ceniza en la frente del cristiano mientras dice dos expresiones, alternativamente: Arrepiéntete y cree en el Evangelio y Acuérdate de que eres polvo y al polvo has de volver,  con lo que recuerda que nuestro paso terrenal es pasajero.

El mensaje del papa Francisco para esta Cuaresma propone  reflexiones enfocadas a ayudar en el camino personal y comunitario de conversión. Recuerda las palabras de San Pablo: «Pues conocéis la gracia de nuestro señor Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza”

Los 40 días
La Cuaresma dura 40 días; comienza este miércoles de Ceniza y acaba antes de la misa de la cena del Señor del Jueves Santo. En este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y el estilo de verdaderos creyentes. La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número 40 en la Biblia. En esta, se habla de los días del diluvio, de los años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los días de Moisés y de Elías en la montaña, y del tiempo que pasó Jesús en el desierto. 

El color litúrgico de este tiempo es el morado, que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual. 

Muchos cristianos desde el primer viernes, después del miércoles de Ceniza, comienzan el ayuno. Las familias evitan comer carne roja y consumen pescado, por lo que las autoridades también preparan un plan de control de productos que más se consumen en esta temporada.