Páginas vistas en total

lunes, 15 de agosto de 2016

sincretismo. Urkupina y su significado que se agiganta con el paso del tiempo, pocas líneas maestras de Los Tiempos para expicar el fenómeno

La Fiesta de Urkupiña es la más nítida expresión de la simbiosis entre las muchas formas de religiosidad precolombina y la que llegó a estas tierras hace más de 500 años. Es la máxima expresión del mestizaje cultural
Una vez más, como ocurre todos los años con una intensidad que confirma el lugar principal que la festividad de Urkupiña ocupa en el abigarrado tejido cultural de nuestro país, Quillacollo es el centro de la actividad religiosa, folklórica, económica y social.
Esta celebración, como otras en todo el país, es una muestra de la profunda vocación religiosa de la población boliviana y un mentís a corrientes que se empeñan en negar esa realidad y buscan fabricar alternativas que, pese a los recursos con que cuentan para ese empeño, terminan en el fracaso, pues la fe de la gente es muy fuerte y está muy enraizada. Además, estando presentes elementos sincréticos indudables, la fe también se expresa en las impresionantes danzas en honor de la Virgen.
A pesar de lo singular que es esta festividad, ha llegado a adquirir gran magnitud con el transcurso de los años, lo que ocurre en Urkupiña no es una excepción. Es, más bien, la más nítida expresión de la simbiosis entre las muchas formas de religiosidad precolombina y la que llegó a estas tierras hace más de 500 años. Es la máxima expresión del mestizaje cultural y eso, por encima de cualquier otra consideración, es más que suficiente para comprender la vitalidad del culto que se rinde a la Virgen María, entronizada por la doctrina católica.
Tan compleja manifestación de diversidad cultural no resulta fácilmente comprensible ni aceptable para quienes desde uno u otro punto de vista quisieran algo más de pureza en cada uno de los elementos, que al mezclarse pierden su condición natural. Quienes quisieran ver en Urkupiña los rastros de las teogonías precolombinas desearían menos presencia eclesial y, viceversa, quienes ponen énfasis en los aspectos doctrinarios de la fe lamentan no expurgar la fiesta de los muchísimos elementos paganos que la componen y enriquecen.
Sin embargo, y tal como lo demuestra la evolución de este fenómeno cultural y religioso, no son los deseos de las autoridades políticas, religiosas ni mucho menos las elucubraciones antropológicas provenientes del ámbito académico las que imprimen su sello y marcan la dirección hacia la que evoluciona la festividad.
Una de las muchas maneras como se manifiesta esa tensión entre diferentes visiones, deseos y voluntades, es la dificultad para fijar los límites que separan lo lícito de lo ilícito, lo que está permitido hacer de lo que no. Un buen ejemplo de lo dicho son las negociaciones mediante las que todos los años, poco a poco, se van fijando los límites al consumo de alcohol. Nadie sale conforme, pero siempre se pactan términos para todos aceptables. No se llega al extremo de privar de bebidas espirituosas a quienes desean consumirlas, pero tampoco se deja la vía libre a los excesos.
La Fiesta de Urkupiña es un evento integral que, respetando su original importancia religiosa, deja importantes beneficios a la ciudadanía y a la región, que, por lo demás, aumentan a medida que se comprende mejor su valor y trascendencia.

lunes, 23 de mayo de 2016

la Iglesia esta vez por boca del Arzobispo Gualberti reclama del oficialismo la verdad. hay una actitud de agresión desde el Gobierno encontra de la Prensa, de los Opositores, de la Iglesia, es que se pretende continuar ocultando la verdad, no es bueno refugiarse en traincheras de mentira y falsedad. los conflictos son muchos y todos reclaman de Evo que la verdad sea dicha.

Carmela Delgado
cdelgado@eldeber,.com.bo
23/05/2016
06:00
“En nuestra sociedad hace mucha falta abrir espacios al espíritu de la verdad, para aclarar y vencer a las tantas mentiras que apuntan a defender intereses y poderes ocultos que suscitan sospechas y desconfianzas, además de crear un clima de desconcierto, incertidumbre y miedo que ponen en grave riesgo la convivencia pacífica”. 

Esa fue la convocatoria del arzobispo de Santa Cruz, Sergio Guaberti, en su mensaje dominical que dio desde la catedral cruceña.
El monseñor aclaró que en el sentido bíblico, “la verdad es la que pone a la luz los propósitos ocultos y desenmascara las medias verdades y las mentiras que a menudo marcan nuestras relaciones con Dios y con los hermanos”.

El mensaje del arzobispo llega en un momento en que la palabra “mentira” resuena por todos lados. Por ejemplo, el Gobierno habla de un ‘cártel de la mentira’ en el caso del supuesto tráfico de influencias; por su lado, el periodista Carlos Valverde que destapó el caso Zapata asegura que el presidente Evo Morales ‘no dice la verdad’. 

Durante las últimas semanas, la convivencia pacífica también se ha visto interrumpida por violentas protestas. Los discapacitados cumplen este miércoles 25 un mes de protestas en la sede de Gobierno pidiendo un bono de Bs 500. Durante este tiempo se colgaron de un puente y pasaron duros enfrentamientos con la Policía, en los que hubo heridos. Hasta ahora el Gobierno no logró un acuerdo definitivo.

En la última semana, los fabriles junto a trabajadores de la Empresa Pública Nacional Textil (Enatex) salieron a las calles exigiendo su reincorporación. Fueron reprimidos por la Policía y uno de los obreros resultó gravemente herido. Tampoco hay una solución al conflicto.

Contra la confrontaciónLas voces de la oposición y el oficialismo político en el país, además de analistas, también creen que es importante imponer la verdad, para que se aclaren muchos temas.

El senador opositor, Óscar Ortiz, destaca que la Iglesia recoja ese sentimiento de frustración que tiene la población frente a las manifestaciones “de odio que exponen algunas autoridades, por esa apuesta de promover confrontaciones con tal de ocultar la verdad, las responsabilidades y la corrupción”.

Ortiz señala que el Gobierno está provocando una sensación en la ciudadanía de que vuelven días de confrontación y división.

La senadora oficialista, Adriana Salvatierra, señala que si el mensaje del arzobispo está dirigido a acabar con la mentira, que cree que se tejió alrededor de la imagen del presidente Evo Morales, está en un marco de justicia, dado que el MAS está “precisamente en proceso de resquebrajamiento del montaje que fue utilizado para desgastar una imagen pública, que afectó al presidente Morales y al proceso de cambio.

El politólogo Alberto Careaga señala que esta preocupación de que salga la verdad a la luz no solo es de la iglesia, sino de todos los ciudadanos. “No es bueno atrincherarse en doctrinas que no hacen nada bien al país”, argumentó. 

El analista remarcó que “es el momento de enseñar con el ejemplo de la conducta” y que eso tiene que salir de los gobernantes a todo nivel, para que se promueva la convivencia pacífica que tanto hace falta y dejen las confrontaciones

viernes, 8 de abril de 2016

por segunda vez en pocos días, El Deber se refiere al documento de los Obispos, "el narcotráfico se ha incrementado gracias a las extraordinarias condiciones de corrupción y falta de control...cómo explicar la falta de impunidad con los productores de coca de El Chapare, que va en un 95% a producir cocaína? menciona a los narcogenerales Nina y Sanabria.

La semana pasada, los obispos de Bolivia presentaron una Carta Pastoral en la que hacen un vehemente llamado de atención por la expansión del narcotráfico y la drogadicción. Lo hicieron a través de un informe de 48 páginas en las que señalan con claridad que este flagelo se ha incrustado en las principales estructuras del Estado, debilitando gravemente las políticas gubernamentales para combatirlo. La respuesta del Ejecutivo no se hizo esperar, y con inusitada virulencia se ha acusado a la Iglesia católica de adoptar una posición política, sin respaldo estadístico suficiente para tratar tan delicado asunto.

En primer lugar, el Gobierno debería comprender la naturaleza de la Carta Pastoral, que apunta a abrir una reflexión y un debate sobre un asunto que, a todas luces, está irresuelto después de una década del denominado ‘proceso de cambio’. Es más, el negocio del narcotráfico se ha incrementado gracias a las condiciones extraordinarias de corrupción y falta de control que hallan las organizaciones delictivas dedicadas a este vil negocio. Cómo explicar, si no, la total impunidad con la que se manejan los productores de hojas de coca en Chapare, hojas que en su mayoría no son para el consumo humano, sino para la producción de cocaína; o la expansión de bullados casos de corrupción detectados en altas esferas de la Policía boliviana, donde se han documentado las escandalosas detenciones de René Sanabria y de Óscar Nina, que formaron parte de complejas estructuras de producción, distribución y lavado de dinero del narcotráfico.

El defensor del Pueblo, Rolando Villena, lo ha dicho con claridad: no podemos tapar el sol con un dedo. El ministro de Gobierno, Carlos Romero, asegura que el informe eclesial es subjetivo y político. En todo caso, los bolivianos nos merecemos un debate serio y abierto sobre la problemática del narcotráfico, con estadísticas e informes internacionales independientes. No han sido menores, también, las reflexiones de los sacerdotes jesuitas Xavier Albó y Mauricio Bacardit sobre los asuntos pendientes de la actual gestión gubernamental. En particular, en la necesidad de asumir la derrota del oficialismo en el referéndum del 21 de febrero, en la sugerencia a Morales de buscar una nueva reelección y evitar la filosofía del ‘llunkerío’, es decir, la adulación desmedida de los poderosos.

En medio de este debate, el papa Francisco recibirá la próxima semana al presidente Morales en el Vaticano. Ojalá sea la oportunidad para mejorar las relaciones entre el Gobierno y la Iglesia, y reflexionar sobre este flagelo que afecta a toda la humanidad

jueves, 7 de abril de 2016

tras la polémica Obispos ratifican el tenor de su denuncia sobre narcotráfico extendido en forma alarmante. "no se acobardarán" sino que continuar en el esfuerzo de lograr "nuevos liderazgos para Bolivia". comparecieron ante los medios en Cochabamba.

Los obispos de Bolivia, reunidos en su Asamblea No 101 en Cochabamba, tras la polémica generada por la difusión de la Carta Pastoral sobre narcotráfico, expresaron que no se acobardarán y convocaron a construir liderazgos que unan a Bolivia.



"Jamás tenemos que resignarnos, menos acobardarnos de ser firmes en la identidad cristiana sin debilitar ni relativizar la opción preferencial por los pobres", señala el mensaje leído por el presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana, Ricardo Centellas.

Gobierno pidió pruebas 

Este mensaje se produce luego de que el gobierno emplazara a los obispos a presentar pruebas para sustentar la Carta Pastoral que señala que el narcotráfico se ha extendido de forma alarmante en Bolivia y que ha penetrado estructuras del Estado y de la economía.

El mensaje indica que "la reciente Carta Pastoral sobre Narcotráfico y Drogadicción dirigida a todo el pueblo boliviano tiene como objetivo hacer tomar conciencia respecto a esta realidad preocupante".

Señala que el documento emerge de la convocatoria del Papa Francisco "a asumir el desafío de vivir la misericordia de Dios en todo el pueblo a fin de superar los signos de la muerte: corrupción que nace de la conciencia indigna del ser humano, narcotráfico que se está enraizando como parte de nuestra cultura latinoamericana, y una injusticia institucionalizada que hiere los derechos humanos, sobre todo de los más débiles".

En la parte final del mensaje, bajo el subtítulo "trabajemos por un liderazgo", los obispos advierten la necesidad de "crear espacios de formación de líderes que sean capaces de integrar a todos los ciudadanos en una Bolivia unida".

La Conferencia Episcopal indica que "el perfil de un líder se refleja en la sabiduría de crear consensos en la diversidad y con la diversidad. Otra de sus características es respetar el poder y la voz del pueblo, sin centralismos ni partidismos, administrando horadamente los bienes del estado solo y únicamente a favor del país".

Los prelados hacen notar "el vacío de líderes auténticos, veraces y honestos" frente a la presencia de generaciones "resignadas y pasivas" que viven la ley del menor esfuerzo.

martes, 5 de abril de 2016

Pastoral de la Iglesia, reacción de LT horas después,. El Deber y El Dia uno tras otro, hoy el turno es de OPINION los Obispos deberían ser esuuchados y en lugar de molestarse el Gobierno debería exponer una estrategia real contra lo narco y un plan para reestructurar la Policía.

Quien lea las 48 páginas de la Carta Pastoral que la Iglesia católica lanzó el último viernes se dará cuenta de que, en realidad, se trata de un llamado a todos los niveles del Estado y de la sociedad para que dejemos de lavarnos las manos y abandonemos nuestro conformismo para debatir sobre cómo recuperar nuestras sociedades de todos los males que la aquejan, sobre todo de aquellos que el narcotráfico ha ido alimentando como la violencia, los secuestros, las pandillas, etc. Y, en esa labor, de forma autocrítica la Iglesia reconoce que puede hacer más.

La Carta Pastoral hace notar desde un principio que desde hace 34 años viene hablando con preocupación sobre la problemática del narcotráfico, el que ha ido en aumento logrando penetrar en las estructurales estatales. Pero en esto, no solo culpa al Gobierno u otros órganos del Estado, sino que hace notar que absolutamente todos debemos movilizarnos para luchar contra este mal. “Debemos rechazar la tentación de pensar que la solución al problema de las drogas está solo fuera de nosotros: en el Gobierno, en el sistema judicial, en la Policía, en los organismos internacionales u organizaciones sociales de base, entre otros. Cada uno de nosotros debemos movilizarnos y asumir la responsabilidad que nos toca, siguiendo el ejemplo de quienes han respondido con conciencia y tenacidad”.

Esto que ha sido considerado un ataque de la Iglesia al Gobierno de Evo Morales debiera ser visto, más bien, como una nueva actitud de sacerdotes a los que a nivel internacional el papa Francisco jaló las orejas por su costumbre de mirar de palco los problemas en los países. Pero también debiera ser visto como un llamado a todos, en vez de ingresar en las arenas de las susceptibilidades porque, en realidad, los casos mencionados por los obispos vinculados al narcotráfico en Bolivia se produjeron el año pasado y, efectivamente, debiera ser motivo de preocupación el hecho de que policías estén metidos en casos oscuros, situación que, además, se da más seguido de lo que se quisiera escuchar en Bolivia.

Por ello, más que molestarse, el Gobierno debiera pensar si en alguna parte del texto los obispos no tienen alguna razón. ¿Conocen los bolivianos alguna estrategia de lucha contra el narcotráfico por parte del Gobierno?, ¿conocen los bolivianos alguna estrategia de seguridad ciudadana por parte del Ejecutivo?, ¿conocen los bolivianos algún plan de reestructuración de la Policía?

De hecho, estos temas prácticamente estuvieron ausentes en el último informe presidencial al país por cuanto la seguridad fue resumida a unas cuantas cifras vinculadas a cierta dotación de equipamiento y punto, y en el caso del narcotráfico, normalmente todo se resume a determinado número de laboratorios de droga intervenidos. Sin embargo, todos estaremos de acuerdo en que eso no refleja estrategia alguna.

Lo triste del caso es que en mucho de lo que dicen los obispos parecen tener la razón. Los tentáculos del narcotráfico suelen penetrar en todos los niveles si se lo permite. Nadie está exento, ni siquiera los hogares de sano desarrollo porque los hijos de los que no lo son pueden terminar atentando contra los otros. Por tanto, nadie parece estar a salvo.

Y así parecen sentirse de hecho las familias en Cochabamba porque ellas dicen que no se sienten seguras para caminar por la noche. Ese fue el reporte último del Informe Nacional sobre Desarrollo Humano en Bolivia del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. ¿Qué significa esto? ¿Ahora se dirá que esto también es mentira? La población sabe bien cómo se siente, cuáles son sus miedos y por qué teme salir por la noche. 

En verdad, ojalá todos reflexionáramos sobre cuál es mi nuestra cuota en todo esto.

lunes, 4 de abril de 2016

con acento firme y pausado el vocero de la Iglesia Erwin Bazán dijo que será la Conferencia que inició hoy sus labores, responderá en su momento al Gobierno. no se trata de atacar a los gobernantes, sino al Conjunto de Gobierno que es amplio y muy variado. obispos están en Cochabamba en la Casa Maurer

"No creo que tengamos que preocuparnos por ultimátum cuandovivimos en tiempos democráticos", señaló Erwin Bazán, vocero de la Iglesia católica, en respuesta al presidente Evo Morales que dio plazo y exigió a los obispos de Bolivia dar nombres de los presuntos narcotraficantes vinculado con el Gobierno.

Monseñor Centellas Obispo de Potosí, presidente de la Conferencia Episcopal


Bazán, en conferencia de prensa, señaló que este jueves la treintena de obispos de la Iglesia católica que cumplen su apostolado en el país, se reunirán en la Asamblea Episcopal de Bolivia y ese será el espacio en el darán una respuesta conjunta al mandatario de Estado.

Con referencia a la Carta Pastoral que en los últimos días ha generado 'roncha' entre Iglesia y Estado, el vocero dijo: "No hay que perder la perspectiva, es una carta netamente pastoral y tiene un mensaje inminentemente pastoral que parte de la preocupación de la gente" y en ese marco, lo que debería es generar espacios de diálogos para "encontrar solución a esta lacra (narcotráfico)" que está causando daño a la sociedad.

También señaló que cuando la Iglesia se refirió al narcotráfico en las estructuras del Estado, no hizo referencia a los mandante de Bolivia, sino que se refirió a tofo el aparato con el que se gobierna Bolivia y que es amplio.

domingo, 3 de abril de 2016

prmero la Pastoral de los Obispos, luego la reacción de LT y ahora la voz de El Deber, "han puesto el dedo en la llaga". la corrupción ha minado la credibilidad del Gobierno. no tardaría Evo "me siento discriminado" y concedió un ultimatum para ofrecer nombres. la línea de Franciscosobre narcotráfico, la drogadicción y la corrupción. ofrece para empezar dos nombres René Sanabria (reo en USA) y Oscar Nina en Palmasola ambos generales de Policía y condenados por cocaína. Se teme un debate que dejará mal parado a Evo y García.

En una elocuente carta pastoral, los obispos han puesto el dedo en la llaga sobre un tema acuciante: el narcotráfico ha penetrado en las estructuras del Estado boliviano, con su consecuente riesgo para la salud pública y la seguridad. 

“El narcotráfico, en su estrategia de expansión e impunidad, penetra incluso estructuras estatales y fuerzas del orden, comprando conciencias. La corrupción ha minado la credibilidad de autoridades de diversa jerarquía encargadas de la lucha contra el narcotráfico, tanto en el presente como en el pasado”, señala el documento publicado esta semana.

El Poder Ejecutivo ha rechazado esta versión y, más bien, destaca la voluntad y las políticas del Gobierno de Evo Morales para combatir este flagelo.

El escrito de 48 páginas hace una evaluación estremecedora sobre el tráfico de drogas y la corrupción en el país, fenómenos que desafortunadamente se han consolidado en nuestro país pese a las políticas gubernamentales de las diversas gestiones en las últimas décadas.

Lo más dramático del caso es que la opinión pública boliviana tiene la percepción de que, más que retroceder, el problema se ha agravado en los últimos años, con sus consecuencias directas sobre la credibilidad internacional del Estado boliviano.

La carta pastoral denominada ‘Hoy pongo ante ti la vida o la muerte’ está en la misma línea que ha marcado con claridad el papa Francisco respecto del flagelo del narcotráfico, la drogadicción y la corrupción imperante en los Estados que amparan estos fenómenos. El tráfico de estupefacientes ha instalado, de hecho, una economía paralela e ilegal en nuestro país y sus redes delictivas atraviesan instituciones y estamentos sociales con graves peligros para el conjunto del país.

Los ejemplos son elocuentes. Los jefes policiales René Sanabria y Óscar Nina fueron condenados y encarcelados por involucrarse en casos de tráfico de drogas. Además, instituciones clave de la organización estatal están aparentemente infiltradas por funcionarios y contratistas ligados al narcotráfico. 

A principios de este mes, un informe de los Estados Unidos alertó que Bolivia ha fracasado en la lucha contra el narcotráfico. El Gobierno desmintió esta versión y asegura que hay avances significativos. 

Uno de los aspectos centrales de la crítica de los obispos pasa por la prevalencia de la impunidad, directamente vinculada con la crisis y la falta de independencia del Ministerio Público y del Poder Judicial para investigar y castigar estos delitos.