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domingo, 22 de octubre de 2017

porque la Iglesia goza de Fe entre los ciudadanos y su palabra es tomada en cuenta, Evo y sus corifeos reaccionan, menoscaban la Institución, a veces Evo ha tomado medidas para rebajar la credibilidad de los pastores, intento sin resultado. la palabra crítica y valiente de la Iglesia. no hay política ni racismo en ello sino una valiente defensa de la CPE y de los Derechos Humanos y sus acciones para recuperar la Democracia. es El Deber que se pronuncia.


El Gobierno frente a la Iglesia


Si la Iglesia se repliega a la sacristía o si se convierte en un partido político estaría traicionando su misión, que es iluminar desde la fe a la gente. Esta ha sido la respuesta del obispo Jesús Juárez al pedido del Gobierno de que algunos sacerdotes dejen la sotana y hagan actividad partidaria, en un nuevo episodio de tensiones entre la cúpula de la institución católica y el presidente Evo Morales. El origen de la reciente confrontación han sido sucesivos pronunciamientos de la Conferencia Episcopal de Bolivia que exhortan a respetar los resultados del referéndum del 21-F y a defender la Constitución Política del Estado, lo que provocó el enojo de Evo Morales y de algunos personajes del oficialismo empeñados en conseguir una nueva reelección. 

El primer mandatario considera que el mensaje de los líderes católicos contiene una posición racista y discriminatoria de solo algunos sacerdotes que no aceptan la presidencia de un indígena. Lo cierto es que estamos en un nuevo escenario de tensión del Gobierno con la Iglesia, que ha sido más o menos constante y que se explica por el poder de la palabra de la institución católica, ya que hay una importante cifra de creyentes en Bolivia. Si la Iglesia no tuviera credibilidad, seguro que el Gobierno habría optado por ignorarla, lo que no ha ocurrido en toda esta gestión, lo mismo que con los medios de comunicación. 

El presidente en persona ha criticado en distintos momentos el rol de la jerarquía católica y del periodismo independiente, a sabiendas de que son aún las dos instituciones con mayor confianza en Bolivia, según las diversas encuestas, y que se constituyen en un contrapeso del poder que rechaza las críticas o que le señalen sus límites. En diversas circunstancias de los últimos años, el Gobierno incluso ha tomado algunas medidas para neutralizar la influencia de la Iglesia católica, pero finalmente ha prosperado más el arraigo de esta entidad en la sociedad boliviana. 

Si bien el presidente consiguió un acercamiento y un punto de inflexión con la histórica visita del papa Francisco, este nuevo episodio de confrontación desnuda la incomodidad que siente con la palabra crítica y valiente de los líderes religiosos, que, como otras instituciones confiables, se ha pronunciado vehementemente a favor del respeto al voto. De ninguna manera se puede concluir que un pedido de cumplimiento de la Constitución sea hacer política partidaria y, menos aún, un acto de racismo. Cabe recordar, en este nuevo episodio, el rol vital que tuvo la Iglesia en la defensa de los derechos humanos en distintos gobiernos y su valiosa acción para recuperar la democracia.

miércoles, 18 de octubre de 2017

los obispos vuelven a la carga. "defender la CPE no es hacer política" contundente afirmación de Jesús Juárez Párraga, arzobispo de la Plata, uno de los pastores más conocidos por los bolivianos. decir la verdad no es hacer política repitió el prelado "replegarse a la sacristía sería una traición a Cristo" buscamos el mejor estivo de convivencia.


El clero responde al presidente indicando que 'defender la constitución no es hacer política'


 El arzobispo de Sucre, monseñor Jesús Juárez Párraga, respondió este miércoles al presidente Evo Morales y dijo que defender la Constitución no es hacer política, por lo que la Iglesia Católica seguirá promoviendo la evangelización para que cada día los católicos tomen mayor conciencia de su rol en la sociedad.

"Decir la verdad no es hacer política, defender la Constitución y pedir que se cumpla no es hacer política, todo ciudadano boliviano tiene derecho de expresar en democracia su opinión acerca de los acontecimientos que se viven en el país", manifestó el religioso.

El domingo, el presidente Evo Morales aseguró que "algunos curas no aguantan que los indios sean presidentes", después de que el presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) y obispo de Potosí, monseñor Ricardo Centellas, afirmó que no podemos permitir que los populismos se conviertan en dictadura.

"No faltan algunos curas que todavía piensan que están en tiempos de inquisición, no aguantan que nosotros los indios seamos presidentes y gobiernos, y cuestionan, lamento mucho", manifestó Morales, durante un acto de entrega de un mercado en el municipio cochabambino de Arani.

La noche del pasado viernes, en una misa del VII Congreso Nacional Misionero realizado en Sucre, Centellas dijo ante cientos de feligreses: "no podemos permitir que los populismos poco a poco se vayan convirtiendo en dictadura en nuestra sociedad, no podemos permitir que maten el TIPNIS (reserva natural por donde el Gobierno pretende construir una carretera)".

El arzobispo de Sucre remarcó que la Iglesia "traicionaría la misión encomendada por Jesucristo si se replegara a la sacristía o se constituyera en un partido político", porque su misión es "anunciar el evangelio liberador de Jesús, no solamente con palabra, sino de hecho".

En ese sentido subrayó que la Iglesia Católica "va a promover la evangelización para que cada día los católicos tomen mayor conciencia de su rol en la sociedad".

"Iluminar desde la fe los acontecimientos de cada día en la vida democrática, y preservar que la democracia sea realmente real y el mejor estilo de convivencia humana", enfatizó el religioso.

lunes, 14 de agosto de 2017

el alcohol, la borrachera es un exceso consecuente de Urkupina que la Iglesia, ni la autoridad civil logran anular, aunque Los Tiempos reconoce que es una experiencia colectiva de identidad y conciencia común digna de encomio y admiración.


Urkupiña, sincretismo e integración


La fiesta de Urkupiña, puede ser vista como una aleccionadora experiencia colectiva que contribuye a forjar, mediante un aprendizaje continuo, una identidad y una consciencia común.

A partir de hoy y durante los próximos días, Quillacollo volverá a ser el centro aglutinador de la diversa y muy intensa actividad religiosa, folklórica, económica y social con la que se identifica y de la que participa activamente una porción muy grande de la población boliviana. Cientos de miles de creyentes de Cochabamba, el país e incluso de países vecinos, se congregarán para expresar su fe en la Virgen y, bajo estrictos criterios de reciprocidad, esperan su ayuda para solucionar los diferentes problemas que tienen en su vida cotidiana. Es decir, es una muestra más, como en muchos otros lugares del país, de un muy vigoroso sincretismo religioso.

Dependiendo del punto de vista que se adopte, ese fenómeno podrá ser interpretado como una muestra de debilitamiento o, por el contrario, de preservación de los factores que durante muchos siglos han dado bases populares a la Iglesia Católica. En efecto, en lo sustancial es la continuación bajo formas muy actuales de lo que viene ocurriendo desde que se inició la simbiosis entre las muchas formas de religiosidad precolombina y la que llegó a estas tierras hace casi 500 años. Es la más fiel expresión del mestizaje cultural y eso, por encima de cualquier otra consideración, es más que suficiente para comprender la vitalidad del culto que se rinde a la Virgen María, entronizada por la doctrina católica.

Hay sin embargo, y precisamente por todo lo anterior, muchos temas que causan tensión entre diferentes visiones, deseos y voluntades, lo que da lugar a potenciales fuentes de conflicto. Es el caso de la dificultad para fijar los límites que separan lo lícito de lo ilícito, lo que está permitido hacer de lo que no está permitido.

Un ejemplo de lo dicho es el desmedido consumo de alcohol, con todas las secuelas negativas que conlleva. Ante ello, son constantes las exhortaciones de las autoridades religiosas a los fieles para que eviten ingerir bebidas alcohólicas y los esfuerzos de las autoridades civiles para promulgar y hacer cumplir disposiciones concebidas para controlar su venta y consumo.

A primera vista, y a la luz de lo que ocurre todos los años, podría considerarse que los resultados de esos esfuerzos son pobres, lo que confirmaría que no son los deseos de las autoridades políticas o religiosas los que a la larga imprimen su sello ni marcan la dirección hacia la que evoluciona la festividad.

Sin embargo, a pesar y precisamente por todo lo anterior, a través de negociaciones entre las partes interesadas, año tras año, en un constante tira y afloja, poco a poco se van fijando los límites al consumo de alcohol. Nadie sale conforme, pero siempre se pactan términos para todos aceptables. No se llega al extremo de privar de bebidas espirituosas a quienes desean consumirlas, pero tampoco se deja la vía libre a los excesos.

La fiesta de Urkupiña es, pues, un evento integral que, respetando su original importancia religiosa, y además de los importantes beneficios que reporta a la ciudadanía y a la región, puede ser vista como una aleccionadora experiencia colectiva que contribuye a forjar, mediante un aprendizaje continuo, una identidad y una consciencia común.

viernes, 4 de agosto de 2017

Francisco tiene un asesoramiento de lujo. el "Canciller de la Iglesia" fue Nuncio en Caracas con Chávez, el "papa negro" o General de los Jesuítas es venezolano con excelente contactos a todo nivel del país de Maduro. por tanto sus pasos en relación a Venezuela son medidos y ajustados a la realidad.


Venezuela, Francisco y la carta jesuita


El Papa Francisco posa junto a Nicolás Maduro en el Vaticano en octubre del 2016 (AP)
El llamado del Papa Francisco al régimen de Nicolás Maduro para que suspenda el funcionamiento de la Asamblea Constituyente surgida de las elecciones del domingo pasado es la respuesta obligada de la Santa Sede al dramático agravamiento de la crisis venezolana. Pero más allá del imperativo moral que impulsa la apelación papal, conviene prestar atención a su "timing" político.

Francisco apostó siempre a una transición política que evite un baño de sangre. En las actuales circunstancias, esa alternativa requiere inevitablemente el concurso de las Fuerzas Armadas, último reducto de un gobierno en crisis

Francisco tiene un asesoramiento de primer nivel sobre lo que ocurre en Venezuela. El Secretario de Estado y virtual canciller del Vaticano, monseñor Pietro Paolo Parolin, se desempeñó como Nuncio Papal en Caracas durante el gobierno de Hugo Chávez, antes de cumplir idénticas funciones en Hanoi, donde tuvo a su cargo nada menos que la recomposición de las relaciones entre la Iglesia Católica y el régimen comunista de Vietnam. Tras el fracaso de las gestiones mediadoras que el Vaticano intentó realizar entre Maduro y la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), esas reconocidas dotes diplomáticas de Parolin están ahora nuevamente a prueba.

Pero junto a Parolin y su diplomacia oficial, el Francisco guarda otro as debajo de la manga: el Superior General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa Abascal, electo el año pasado Superior General de la Compañía de Jesús (una orden históricamente habilitada a cumplir ciertas "misiones especiales" por cuenta del Papado), es uno de los más prestigiosos politicólogos venezolanos y conoce en profundidad los bastidores del régimen "chavista".

En su momento, la designación de Sosa Abascal, el primer no europeo en asumir como jefe de los jesuitas (una función caracterizada informalmente en los círculos eclesiásticos con el polémico título de "Papa Negro"), fue interpretada como un presagio. De hecho, Sosa Abascal fue autor de una descripción precisa de la naturaleza del régimen "chavista", al que caracterizó como "un sistema de dominación, no un sistema político que tiene legitimidad para funcionar tranquilamente". Puntualizó también que es "un sistema militar- cívico, porque lo militar es más importante".

Esa interpretación de Sosa Abascal, cada vez más rubricada por los acontecimientos, coincide con la opinión del padre Luis Ugalde, director del Centro de reflexión y Planificación Educativa (CERPE) de los jesuitas venezolano, quien señala que el "país necesita un "nuevo Wolfgang Larrazabal", en alusión al almirante que encabezó la sublevación que en 1958 derrocó al dictador Marcos Pérez Jiménez y encabezó un gobierno de transición hasta el restablecimiento de la democracia.

Un detalle no menor: Sosa Abascal fue profesor de la Academia Militar de Venezuela. Es probable el "Papa Negro" haya quedado a cargo de materializar políticamente aquello que la diplomacia oficial de este "Papa Blanco" (el primero de formación jesuítica en la historia de la Iglesia), no está en condiciones de realizar.

El autor es Vicepresidente del Instituto de Planeamiento Estratégico (IPE). Ex Subsecretario de Planeamiento Estratégico de la Presidencia de la Nación.

domingo, 23 de julio de 2017

temas como el narcotráfico, la corrupción, el apego al poder y la atemporalidad de la Iglesia, aborda Gualberti el Arzobispo de Santa Cruz en un encuentro exclusivo con El Deber. su autorizada palabra es respaldada por una severa referencia a los documentos de los Obispo desde 1984


Sergio Gualberti: Asalto reveló la existencia de un grave problema


El arzobispo de Santa Cruz, Sergio Gualberti, se tomó un tiempo para conversar y analizar algunos problemas que están afectando la tranquilidad de los bolivianos y de los cruceños. Habló de la violencia, de la justicia y de la corrupción.
La Iglesia alertó en 2016 sobre la presencia de cárteles internacionales en Bolivia y los peligros que representaba. ¿Cómo lo percibieron?
Creo que había señales muy graves en ese momento, uno se daba cuenta de que no eran acontecimientos aislados ni que era algo circunstancial, se veía algo mucho más grande y que el problema se venía con toda su fuerza. Ahora uno no puede cerrar los ojos, de ninguna manera, porque este último acontecimiento (el asalto a la joyería Eurochronos) lo ha revelado en toda su gravedad, pero algunas personas que hubieran querido leer los antecedentes se daban cuenta que el fenómeno es grave y que viene de lejos. La primera vez que los obispos en Bolivia hablaron del narcotráfico fue en 1984, por lo tanto estamos retrocediendo muchísimos años.

¿Cuál es la diferencia entre la primera advertencia de la Iglesia y la de ahora?
En ese momento eran los inicios, y como hemos hecho también los obispos el año pasado, en el país se ha unido el tema de drogadicción con narcotráfico y, claramente, en cuanto a la extensión del fenómeno no hay comparación, es decir ahora ha tomado una envergadura que definitivamente es muy grave. El año pasado dábamos algunas afirmaciones contundentes con que alertábamos sobre el problema. Había frases como: “Es de dominio público el narcotráfico y en su estrategia de expansión e impunidad penetra, incluso, estructuras estatales, fuerzas del orden comprando conciencias”.

¿Por qué cree que se da todo esto?
Es falta de prevención, no se ha hecho un trabajo antes y habrá que impulsarlo, porque el problema no se resuelve solo con represión, hay que prevenir. En la homilía del domingo insistí en la necesidad de impulsar los valores humanos y cristianos, el respeto a la vida, y la no violencia; el respeto a la persona, la necesidad de trabajar por la concordia y por la paz.

¿Hay mucha violencia?
El problema de la violencia en Bolivia está relacionado con una cultura de querer buscar ‘soluciones’ por la vía de la confrontación, esto también influye en esto otro (la delincuencia), es decir, están encadenados. Por qué en Bolivia no podemos, a veces, encontrar una solución en base al diálogo verdadero. Hemos transformado el diálogo en una pulseta, en una medición de fuerzas y eso no es diálogo, eso no es respeto del otro, es imponer mi fuerza versus tu fuerza. Tenemos que romper con la cultura de la fuerza y de la violencia para lograr un objetivo. Esto también guarda relación con la corrupción. Dentro de un rompecabezas todas las piezas se van juntando, son muchísimos los ámbitos que afectan el tema de la violencia.

¿La corrupción es la madre de todos los problemas?
La corrupción tiene mucho que ver, pero también el deseo y la tentación del enriquecimiento rápido, es decir la angurria de tener. ¿Por qué estos jóvenes asaltan una joyería? Porque había mucha plata y en un solo momento podían apoderarse de mucho dinero. También hay una sociedad que nos engaña, la sociedad del mercado hoy nos hace ver tantas cosas y dice: Si tienes tal bien o acceso a esta otra cosa serás importante, porque quien tiene plata es importante. Después esos ídolos se caen, no cubren todas las expectativas y de ahí viene la violencia, porque después quieres llegar a eso a cómo de lugar.
Estamos inmersos en una sociedad de consumo, en una cultura de mercado en la que prácticamente se piensa que si uno tiene es alguien, porque hoy día una persona no es por lo que es, sino es lo que tiene, y entonces de ahí viene el problema. Para superar esto hay que trabajar en la educación, en todos los espacios posibles y fortalecer los lazos entre las familias. El problema que tenemos, por ejemplo, con los feminicidios y los linchamientos también están relacionados con lo que estamos viviendo.
La Iglesia actuó como mediadora de grandes conflictos en Bolivia, pero desde que Evo Morales asumió el Gobierno ha perdido protagonismo. ¿Cree que ha cedido los espacio para la conciliación?
La Iglesia no cumplía un trabajo de mediación, sino de facilitadora del diálogo; era un servicio, más que un prestigio o un espacio. Humildemente ofrecíamos nuestros buenos servicios y todavía podemos colaborar. El Gobierno, en cierto punto, dice nosotros lo podemos hacer, y como iglesia, como Conferencia Episcopal los obispos decimos muy bien, es tarea del Gobierno; si piensa que es suficientemente preparado y que lo puede hacer, adelante. Pienso que todo el mundo, la opinión pública, puede averiguar si esto se da o no se da. Habrá que averiguar los resultados.

Algunos gobernantes aspiran reproducirse en el poder, ¿Qué opina de nuestras autoridades?
El tema es ¿cómo entiendo el poder? Para nosotros, Jesús lo dice claro en la Biblia: El poder es servicio, si yo entiendo que el poder es servir, entonces una autoridad es elegida por la gente para que sirva, no para que se sirva. Si yo entiendo esta enseñanza, entonces adelante con el poder. Pero cuando yo me quiero aferrar al poder porque obtengo privilegios, dinero y puedo llevar adelante mis intereses y no el bien común, entonces es ahí donde fallo. El poder debe estar en función del bien común, de la armonía dentro de una sociedad, preocuparse de que haya una justicia distributiva, de igualdad, es decir que yo cuide, con la autoridad que se me ha dado, a los más pobres; que los últimos tengan condiciones de vida digna, que busque impulsar la salud para todos y una educación digna para todos.

A veces da la impresión que cuando una persona es elegida autoridad dice: Ustedes han ejercido su derecho y con la elección se acabó, ahora hacemos lo que nos da la gana, pero no, esto no es así. Han sido elegidos para el bien de todos y para eso hemos escogido personas que pensábamos que podían cumplir, sino no lo hacen están irrespetando el voto de la gente y ya no es democracia. No es democracia el solo hecho de haber sido elegidos, la democracia es el hecho de cumplir con el servicio que se le ha encomendado.

¿Cómo percibe el poder en Bolivia?
En general es una gran tentación y muchas veces se lo ve reflejado en distintas autoridades, lamentablemente. Cuando uno lo ve solo para su propio interés o para el interés del grupo o del partido, es donde entra la corrupción, porque después esto se va multiplicando. Por ejemplo, cuando tenga que poner a una persona en un espacio de servicio no designo a la más preparada o la que se ha formado, nomino a la que ha votado por mí, a un copartidario, entones todas las decisiones que yo tome no son en función al servicio, sino en función de que vuelvan a votar por mí, que haya un redito en lo que estoy dando. Esto es la tristeza y lo que vemos. Muchas veces no se privilegian las políticas sociales sino las prácticas de abrir carreteras, una plaza o un campo deportivo porque a eso es más productivo desde el punto de vista electoral, porque los políticos limitan la democracia al voto.

¿Cuál es su criterio sobre la justicia?
En varios comunicados de la Conferencia Episcopal hemos denunciado este tema, existe una administración de la justicia, digamos, insuficiente. Creo que aquí también hay un problema estructural y lo estamos viendo ahora que se quiere volver a elegir magistrados en nuestro país. Claramente se ve que esta no es la manera adecuada, no se están eligiendo personas que tienen la calidad de formación ni la capacidad para llevar adelante esta tarea. Lamentablemente, la corrupción entra ahí también, y esto hace que la población pierda la confianza en la administración de justicia y de ahí la gente cae en la tentación de hacerse justicia por mano propia o en los linchamientos, porque el Estado no está cumpliendo. En anteriores Gobiernos la justicia, a veces, estaba al servicio de la economía, de los poderosos, de los que tenían dinero, de los ricos; hoy en día está al servicio, muchas veces, de una ideología.

Ha cambiado, pero no es libre, tiene que ser autónoma. En Bolivia tenemos cuatro poderes, pero me pregunto si de verdad son autónomos. La justicia tiene que ser el poder autónomo y desligado de los demás si queremos garantizar una convivencia pacífica. La falta de justicia es la causa de muchos enfrentamientos y de divisiones, por eso tenemos que luchar y pedir la total independencia de la justicia de otros poderes. Hay que exigir transparencia en este proceso que se está haciendo y preguntarse si es el adecuado, porque además de luchar por una justicia no corrupta, hay que trabajar también por la estructura, tenemos que cuestionarnos si la estructura actual responde a  la vocación y la misión propia de la justicia.
Usted pidió una investigación imparcial, a propósito del asalto y la muerte de cinco personas en Eurochronos ¿Cree que es posible una investigación imparcial y que llegue a la verdad?
Espero que así sea y ojalá se logre. Aquí es donde, como sociedad, también tendremos que vigilar. Tenemos que estar atentos y, de manera particular, un periodismo de investigación puede aportar con el seguimiento a este caso porque un periodismo serio, de investigación, honesto y transparente puede ayudar a esclarecer el caso. Ha quedado muchas dudas con lo que pasó en ese caso de violencia. Hubo un baño de sangre tan grande, incluso que costó la vida de una persona que estaba en su trabajo, así como de un policía que también cumplía con su función, pero también de los demás, porque aunque uno sea un delincuente no necesariamente hay que quitarle la vida. Existen otras maneras de resolver una situación de crisis; quiero pensar que se hará un esfuerzo grande y se trabaje con transparencia en la investigación para despejar las dudas.

¿Ha cambiado algo en el país y particularmente en Palmasola, después de la visita del papa Francisco?
No como hubiéramos esperado, pero sí algo ha cambiado. El sistema carcelario y penitenciario tiene que dar pasos más sustanciales, radical a partir de las condiciones mínimas de la infraestructura. Las personas viven un hacinamiento impactante. Cuando pensamos que Palmasola había sido prevista para 900 personas y son casi 5.000, uno se da cuenta enseguida que algo no funciona. Si lo entendemos de verdad como un centro de rehabilitación, como se lo presenta, vemos que hay muy pocos espacios para la rehabilitación efectiva. Mejorar las condiciones carcelarias ayudaría muchísimo.

Santa Cruz es la locomotora económica del país, es una ciudad pujante, ¿cree que vamos por buen camino?
Justamente la ciudad ha crecido tan rápidamente, desmesuradamente y creo que no es muy sencillo acompañar este proceso tan rápido y tan violento. Creo que aquí se ven buenos esfuerzos. Por ejemplo, se ha visto la construcción de muchos colegios, y esto es un logro importante; también se han edificado hospitales de segundo nivel, pero a veces después vemos que faltan los profesores y no hay médicos. Es importante reconocer que no es solo la estructura, sino ofrecer los servicios completos a la comunidad, por lo tanto creo que hace falta un esfuerzo de todas las autoridades y de los distintos sectores para tener una visión de presente, pero también de futuro.

Creo que todavía se puede mejorar mucho más en este aspecto. Se escuchan voces de personas que dicen que no se está haciendo lo suficientemente en este ámbito de unir esfuerzos para hacer una programación y una proyección de futuro que es fundamental. En lo que se refiere a la urbanización, por ejemplo, vemos que la ciudad se extiende rápidamente, pero también observamos que hay muchos vacíos (manchas verdes)  y sabemos que todo esto encarece los servicios básicos; sabemos que mientras más disperso es más caro, es decir en el aspecto de urbanización hace falta una revisión y poner un poco de límites para crecer de una manera más ordenada. Es un problema que sentimos como Iglesia, que la ciudad se extiende tan rápidamente y no podemos cubrir todas las necesidades.

¿Cómo ve el problema de las pandillas y la presencia de drogas en las escuelas?
Partiendo de mí experiencia, cuando voy a la confirmación pregunto a los chicos ¿cuáles son los problemas que enfrentan los jóvenes en el barrio? Ellos responden que sigue habiendo alcohol, de drogas y de pandillas; los mismos jóvenes lo denuncian. Es decir, prácticamente estos problemas existen en todos los barrios. Muchas veces ciertas autoridades no han querido ver el problema, se hacen de la vista gorda. El primer paso para salir de un problema es reconocerlo, esto pasa en nuestra vida personal y también en la sociedad. Si no reconozco que soy adicto al alcohol, nunca voy a poder salir de eso. El consumo de alcohol también se ha vuelto casi parte de nuestra cultura; no hay ningún acontecimiento social, de vida o de muerte, donde no esté el alcohol y lo aceptamos y después nos damos cuenta que a raíz de las bebidas, por ejemplo, ocurren las peleas, las violaciones y todo lo demás. Pero lo aceptamos con mucha facilidad.

¿Usted cree que la sociedad está en involución?
No creo, quiero ser optimista en ese sentido, pero desde una visión cristiana. Actualmente vemos mucha más atención al tema de los derechos humanos, al derecho de la persona, el respeto del medioambiente, a la valoración de la mujer, es decir hay varios elementos positivos, pero a veces no sobresalen y muchas veces los medios (de comunicación) no están atentos a estas señales. La gran tentación de los medios es caer en el sensacionalismo. En el caso concreto que hemos tenido aquí, en la joyería, fueron difundidas ciertas imágenes fuertes; algunos canales de televisión pasaron la misma imagen de la señorita tendida en medio de la sangre dos, tres, cuatro, cinco, seis veces y eso no puede ser. Estamos espectacularizando una cosa que es grave y eso te quita la sensibilidad, se vuelve normal.

El Tribunal Constitucional recientemente prohibió el uso de algunas prendas de vestir, pero después lo retiró. Esto limita la libertad de las personas?
En algunos momentos creo que se confunde un poco el tema de libertad con libertinaje, porque además mí libertad llega hasta cuando yo no vulnere la libertad del otro, y el derecho del otro. Es aquí donde a veces los límites están en una delgada línea que uno fácilmente se puede pasar, por eso creo que hace falta una reflexión sobre este tema. Actualmente se da un poco en esta línea, de que me gusta esto y hago lo que quiero, osea se basa en el gusto, no sobre un aspecto objetivo, sobre una realidad. No soy un ser aislado de los demás, soy un ser social y dentro de la sociedad también hay que ponernos unas normas entre todos que hay que respetar porque eso facilita la convivencia.

¿Y qué opina sobre la unión de personas del mismo sexo?
La Conferencia Episcopal emitió un documento claro. Pensamos que el matrimonio tiene que ser entre personas de sexos distinto, entre un varón y una mujer, porque creemos que no es solo un asunto que viene de Dios, sino que es parte de la naturaleza humana. Es nuestra manera de ver y una realidad que se tiene que respetar. La misma palabra matrimonio proviene de la palabra mater, de madre, de mujer implica de alguna manera el hecho de acogida de la vida, de promover la vida, de engendrar la vida. Si se quiere hablar de personas del mismo sexo que quieren vivir juntos, bueno hablemos de unión entre personas, pero no de matrimonio, no creemos confusión. Respeto a las personas, pero no comparto su opción. Pero respetemos también esta institución, que el tema viene desde siempre

Cada vez que la iglesia se pronuncia recibe ataques ¿cómo lo toman?
La fidelidad del Evangelio nos trae eso, eso lo ha vivido Jesucristo, por eso terminó en una cruz. Sabemos que hablar de este tema, de la violencia y del narcotráfico en muchos países conlleva un riesgo y una persecución. El argumento más fácil que se utiliza es que nos hemos quedado en los tiempos de los dinosaurios, que ya el mundo no es así, pero si uno analiza objetivamente se da cuenta que la familia es la célula básica de la sociedad. Si debilitamos a la familia, debilitamos la fortaleza de la sociedad.

Vemos la proliferación de diferentes iglesias protestantes, ¿esto le ha restado fieles a la Iglesia católica?
Tal vez algunos fieles han dejado la Iglesia para entrar en otros grupos cristianos, no conozco, no sé si hay, pero habrá también alguna persona que a lo mejor ha ido a grupos que no son ni cristianos, pero fundamentalmente vemos el fenómeno que algunos católicos que van a las denominaciones de tipo pentecostal. Ellos están muy presentes porque como no tienen una estructura grande, como la nuestra, son muchos más flexibles, con más facilidad puede haber un pastor y crea su propio grupo y participan. Sobre el tema de defensa de la vida y del matrimonio ha habido una unidad de esfuerzo y de compromiso más ecuménico. También tenemos un movimiento ecuménico que abarca más a las iglesias históricas, nos reunimos con los Coptos Ortodoxos, con los anglicanos, luteranos, metodistas, central menonita y alguna vez hemos celebrado junto con ellos. Hay respeto recíproco. 

lunes, 17 de julio de 2017

cambio de ritmo de vida, más lecturas, más oración y algo de música. menos encuentros y menos viajes internos. Francisco se toma Julio para descansar sin salir de Roma, no viaja más a Castelgandolgo, residencia veraniega de los papas, y se prepara para sus próximos viajes Colombia, Vietnam y en enero Argentina y Chile. veamos:


Las vacaciones del Papa: tranquilidad en la propia casa


Un mes de julio sin audiencias ni visitas para preparar el otoño
El Papa Francisco durante una de sus audiencias privasdas en el Palacio Apostólico - REUTERS
Cuando se tiene 80 años y se lleva un ritmo de trabajo frenético, lo que más se agradece es la tranquilidad. Y eso es lo que está disfrutando el Papa Francisco durante este mes de julio en su residencia de siempre, la Casa Santa Marta, en el Vaticano, convertida casi en un hotel fantasma por la ausencia de huéspedes.
Por quinto verano consecutivo, el Papa disfruta en su propia casa de la tranquilidad de no tener que ir continuamente de un encuentro a otro y de un lugar a otro a lo largo de todo el día.
Su modo de recuperar fuerzas consiste, según ha explicado en que «cambio de ritmo, duermo algo más, leo cosas que me reposan, escucho algo de música, rezo más… Y todo eso me descansa».
Y además le recuerda la infancia, pues su familia no tenía automóvil ni dinero para salir de Buenos Aires, por lo que disfrutaban las vacaciones en casa. La última vez que Jorge Bergoglio abandonó en verano residencia habitual fue en 1975, hace más de cuarenta años.
Tradicionalmente, el Papa suspende todas las audiencias oficiales y privadas, incluida la audiencia general de los miércoles durante el mes de julio, y las reanuda en agosto, cuando el calor tórrido de Roma empieza a dar una tregua.

A mediados de septiembre

Francisco suspende, además, la misa de las siete de la mañana en Casa Santa Marta, a la que suelen asistir unas cuarenta o cincuenta personas cada día. La reanudará a medidos de septiembre, a la vuelta del viaje a Colombia.
El Papa aprovecha la calma de este mes -en que su única actividad pública es el Ángelus del domingo- para preparar sus grandes documentos y los discursos de los próximos viajes. El primero será a Colombia del 6 al 11 de septiembre. Podría viajar a Vietnam antes de fin de año, y tiene ya programado visitar Chile y Perú del 15 al 21 de enero de 2018.
Francisco necesita descansar, pues este año ha realizado numerosos viajes en Italia y se ha marcado un ritmo muy duro de trabajo recuperando las visitas «ad limina» de las conferencias episcopales de países de todo el mundo, que se habían suspendido durante el Año Santo de la Misericordia. Con el nuevo formato, dedica a cada grupo de obispos dos encuentros largos, a veces de más de dos horas cada uno.
La residencia estiva de Castel Gandolfo es ahora un lugar de visita turística muy concurrido pues no solo se pueden ver los jardines y la granja que produce vegetales y leche para el Vaticano sino también el edificio entero, incluida la habitación y el estudio del Papa.
Benedicto XVI pasaba dos meses en Castel Gandolfo cada verano. Desde su renuncia volvió una vez, pues Francisco le invita a irse allí a descansar. Sin embargo, como ahora tiene ya 90 años, prefiere también la calma de su residencia Mater Ecclesia, situada en los Jardines Vaticanos, el lugar más tranquilo de Roma.