Páginas vistas en total

jueves, 19 de abril de 2018

llena el espíritu la piedad cristiana del texto de Los Tiempos al presentar al público la restauración del Convento de Santa Teresa en pleno centro de la ciudad de Cochabamba. el mensaje profundo y oportuno nos libera por un instante del tráfago de la nota violenta, preocupante, negativa que por desgracia accede en la noticia.

El convento de Santa Teresa está restaurado. Glorioso regocijo ver esa noble y austera edificación, de más de dos siglos y medio de antigüedad, lucir los arcos y columnas de sus corredores, las paredes de sus salas pintadas —a mano y con pincel— con diseños sobrios y coloridos; las arañas de cristal relucientes como estrellas, la uniforme y despojada belleza de esas vigas y cañahuecas de su techumbre, visibles desde el interior, la fría aspereza de las rocas desnudas de esos muros que rodean sus estrechos pasadizos que suben o bajan, uniendo los techos —de solidez impresionante— con los plácidos pasillos del primer piso y la calma del patio, cuadrado y venerable.
Es el resultado de la iniciativa y el tesón de varios sacerdotes, la inversión de más de un millón de dólares —donados en su mayor parte por el Gobierno estadounidense— y cinco años de trabajo, invalorable, de albañiles, artesanos, artistas y arquitectos que desplegaron su saber, aprendieron de aquellos que construyeron el lugar y enseñaron a otros, las habilidades para restaurar, cualquier día, otras edificaciones veteranas.
Todo ese esfuerzo y esmero brilla ahora en el antiguo convento, y hoy también museo, donde parecería que en cualquier momento se abrirá una de esas menudas puertas, para dejar pasar a una monja que, silenciosa, abandona su celda, camina ágil sobre los limpísimos ladrillos del pasillo hacia la capilla para cantar los salmos de la hora nona o de vísperas… o se dirige a confraternizar con sus compañeras de claustro, en el patio.
El mismo patio que la noche del martes acogió el acto de reapertura de ese venerable lugar. Acto brillante y de impecable organización, donde —luego de la bendición arzobispal—, los cerca de 500 invitados se deleitaron con el arte de cinco jóvenes músicos virtuosos llegados de Nueva York para amenizar un evento cuyo ambiente pareció olvidar el espíritu de ese edificio, impregnado con las oraciones y la espiritualidad de decenas de monjas que se sucedieron durante siglos y llevaron una vida contemplativa dedicada al amor de Dios, al trabajo, la oración y la fraternidad.
La paz y espiritualidad del Carmelo perviven seguras detrás de los muros del convento-museo de Santa Teresa, en el pleno centro —bullicioso y mundano— de la ciudad. Ahora está abierto a los visitantes que sabrán recordar, cuando recorran sus pasillos, salones, celdas de claustro y otros ambientes, que están en un lugar de oración, de espiritualidad y regocijante silencio.


domingo, 14 de enero de 2018

San Francisco el templo franciscano que ha sido baluarte de la Libertad desde la Colonia hasta nuestros dias ha sido violado por Evo Morales, sus huestes policiales y los jóvenes universitarios perseguidos, apaleados dentro del templo. esto inaudito motiva la reacción de Los Tiempos. Veamos:

El ilegal allanamiento a la tradicional iglesia de San Francisco de La Paz por parte de efectivos de la Policía para agredir y detener a personas que ahí se refugiaron ante la arremetida represiva por bloquear la ruta de ingreso de los vehículos que compiten en el Dakar merece un radical y generalizado repudio.
No sólo que, como señala la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), se trata de invadir “instalaciones de un lugar sagrado y protegido como patrimonio cultural religioso”, sino porque constituye una muestra de cómo cobran fuerza los sectores autoritarios dentro del Gobierno y el MAS al punto que se rompe el reconocimiento de que “a lo largo de la historia, antigua y reciente, la Iglesia ha sido un lugar de acogida y protección para todos aquellos que se sentían perseguidos, y esto sin importar la posición política o social de las personas”.
Con esos argumentos y recordando que “se alzan voces de bastantes colectivos ciudadanos e instituciones bolivianas” contra la sentencia constitucional que habilita al Primer Mandatario a postular inconstitucionalmente una vez más a la presidencia y la promulgación del Código del Sistema Penal, porque “consideran un serio retroceso de las libertades democráticas en el país”, la CEB vuelve a exhortar a las autoridades de Gobierno a “escuchar estas voces con respeto y actuar con racionalidad, así como no responder a esos masivos pedidos, con la fuerza, que nunca resuelve nada, ni minimizar las manifestaciones ciudadanas” y entender “que son servidores del Pueblo”. Además, piden a los colectivos ciudadanos expresar sus protestas “en forma pacífica y respetuosa, con la confianza de que la verdad acabará triunfando”.
Este nuevo documento de la CEB fue, además, emitido antes de que se reconfirme e, impresionante y contundente paro cívico de Santa Cruz de la Sierra, que cierra, esta semana jornadas de creciente de rechazo a la actitud insensible de las autoridades de no adoptar medidas conducentes a facilitar la paz social de manera democrática.
En este sentido, deberían recuperar la sensatez y la sabiduría de escuchar las demandas de la gente y subordinando sus propios y sectarios intereses, respetar plenamente la Constitución Política del Estado, lo que significa desestimar la cantinflesca sentencia constitucional mencionada y convocar a una debate plural y amplio sobre el Sistema del Código Penal (que muestra inconsistencias sólo explicables por la vocación autoritaria de algunos de sus ideólogos).
Pretender seguir imponiendo sus voluntades sólo profundizará el descontento y la desconfianza de la gente.

domingo, 22 de octubre de 2017

porque la Iglesia goza de Fe entre los ciudadanos y su palabra es tomada en cuenta, Evo y sus corifeos reaccionan, menoscaban la Institución, a veces Evo ha tomado medidas para rebajar la credibilidad de los pastores, intento sin resultado. la palabra crítica y valiente de la Iglesia. no hay política ni racismo en ello sino una valiente defensa de la CPE y de los Derechos Humanos y sus acciones para recuperar la Democracia. es El Deber que se pronuncia.


El Gobierno frente a la Iglesia


Si la Iglesia se repliega a la sacristía o si se convierte en un partido político estaría traicionando su misión, que es iluminar desde la fe a la gente. Esta ha sido la respuesta del obispo Jesús Juárez al pedido del Gobierno de que algunos sacerdotes dejen la sotana y hagan actividad partidaria, en un nuevo episodio de tensiones entre la cúpula de la institución católica y el presidente Evo Morales. El origen de la reciente confrontación han sido sucesivos pronunciamientos de la Conferencia Episcopal de Bolivia que exhortan a respetar los resultados del referéndum del 21-F y a defender la Constitución Política del Estado, lo que provocó el enojo de Evo Morales y de algunos personajes del oficialismo empeñados en conseguir una nueva reelección. 

El primer mandatario considera que el mensaje de los líderes católicos contiene una posición racista y discriminatoria de solo algunos sacerdotes que no aceptan la presidencia de un indígena. Lo cierto es que estamos en un nuevo escenario de tensión del Gobierno con la Iglesia, que ha sido más o menos constante y que se explica por el poder de la palabra de la institución católica, ya que hay una importante cifra de creyentes en Bolivia. Si la Iglesia no tuviera credibilidad, seguro que el Gobierno habría optado por ignorarla, lo que no ha ocurrido en toda esta gestión, lo mismo que con los medios de comunicación. 

El presidente en persona ha criticado en distintos momentos el rol de la jerarquía católica y del periodismo independiente, a sabiendas de que son aún las dos instituciones con mayor confianza en Bolivia, según las diversas encuestas, y que se constituyen en un contrapeso del poder que rechaza las críticas o que le señalen sus límites. En diversas circunstancias de los últimos años, el Gobierno incluso ha tomado algunas medidas para neutralizar la influencia de la Iglesia católica, pero finalmente ha prosperado más el arraigo de esta entidad en la sociedad boliviana. 

Si bien el presidente consiguió un acercamiento y un punto de inflexión con la histórica visita del papa Francisco, este nuevo episodio de confrontación desnuda la incomodidad que siente con la palabra crítica y valiente de los líderes religiosos, que, como otras instituciones confiables, se ha pronunciado vehementemente a favor del respeto al voto. De ninguna manera se puede concluir que un pedido de cumplimiento de la Constitución sea hacer política partidaria y, menos aún, un acto de racismo. Cabe recordar, en este nuevo episodio, el rol vital que tuvo la Iglesia en la defensa de los derechos humanos en distintos gobiernos y su valiosa acción para recuperar la democracia.

miércoles, 18 de octubre de 2017

los obispos vuelven a la carga. "defender la CPE no es hacer política" contundente afirmación de Jesús Juárez Párraga, arzobispo de la Plata, uno de los pastores más conocidos por los bolivianos. decir la verdad no es hacer política repitió el prelado "replegarse a la sacristía sería una traición a Cristo" buscamos el mejor estivo de convivencia.


El clero responde al presidente indicando que 'defender la constitución no es hacer política'


 El arzobispo de Sucre, monseñor Jesús Juárez Párraga, respondió este miércoles al presidente Evo Morales y dijo que defender la Constitución no es hacer política, por lo que la Iglesia Católica seguirá promoviendo la evangelización para que cada día los católicos tomen mayor conciencia de su rol en la sociedad.

"Decir la verdad no es hacer política, defender la Constitución y pedir que se cumpla no es hacer política, todo ciudadano boliviano tiene derecho de expresar en democracia su opinión acerca de los acontecimientos que se viven en el país", manifestó el religioso.

El domingo, el presidente Evo Morales aseguró que "algunos curas no aguantan que los indios sean presidentes", después de que el presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) y obispo de Potosí, monseñor Ricardo Centellas, afirmó que no podemos permitir que los populismos se conviertan en dictadura.

"No faltan algunos curas que todavía piensan que están en tiempos de inquisición, no aguantan que nosotros los indios seamos presidentes y gobiernos, y cuestionan, lamento mucho", manifestó Morales, durante un acto de entrega de un mercado en el municipio cochabambino de Arani.

La noche del pasado viernes, en una misa del VII Congreso Nacional Misionero realizado en Sucre, Centellas dijo ante cientos de feligreses: "no podemos permitir que los populismos poco a poco se vayan convirtiendo en dictadura en nuestra sociedad, no podemos permitir que maten el TIPNIS (reserva natural por donde el Gobierno pretende construir una carretera)".

El arzobispo de Sucre remarcó que la Iglesia "traicionaría la misión encomendada por Jesucristo si se replegara a la sacristía o se constituyera en un partido político", porque su misión es "anunciar el evangelio liberador de Jesús, no solamente con palabra, sino de hecho".

En ese sentido subrayó que la Iglesia Católica "va a promover la evangelización para que cada día los católicos tomen mayor conciencia de su rol en la sociedad".

"Iluminar desde la fe los acontecimientos de cada día en la vida democrática, y preservar que la democracia sea realmente real y el mejor estilo de convivencia humana", enfatizó el religioso.

lunes, 14 de agosto de 2017

el alcohol, la borrachera es un exceso consecuente de Urkupina que la Iglesia, ni la autoridad civil logran anular, aunque Los Tiempos reconoce que es una experiencia colectiva de identidad y conciencia común digna de encomio y admiración.


Urkupiña, sincretismo e integración


La fiesta de Urkupiña, puede ser vista como una aleccionadora experiencia colectiva que contribuye a forjar, mediante un aprendizaje continuo, una identidad y una consciencia común.

A partir de hoy y durante los próximos días, Quillacollo volverá a ser el centro aglutinador de la diversa y muy intensa actividad religiosa, folklórica, económica y social con la que se identifica y de la que participa activamente una porción muy grande de la población boliviana. Cientos de miles de creyentes de Cochabamba, el país e incluso de países vecinos, se congregarán para expresar su fe en la Virgen y, bajo estrictos criterios de reciprocidad, esperan su ayuda para solucionar los diferentes problemas que tienen en su vida cotidiana. Es decir, es una muestra más, como en muchos otros lugares del país, de un muy vigoroso sincretismo religioso.

Dependiendo del punto de vista que se adopte, ese fenómeno podrá ser interpretado como una muestra de debilitamiento o, por el contrario, de preservación de los factores que durante muchos siglos han dado bases populares a la Iglesia Católica. En efecto, en lo sustancial es la continuación bajo formas muy actuales de lo que viene ocurriendo desde que se inició la simbiosis entre las muchas formas de religiosidad precolombina y la que llegó a estas tierras hace casi 500 años. Es la más fiel expresión del mestizaje cultural y eso, por encima de cualquier otra consideración, es más que suficiente para comprender la vitalidad del culto que se rinde a la Virgen María, entronizada por la doctrina católica.

Hay sin embargo, y precisamente por todo lo anterior, muchos temas que causan tensión entre diferentes visiones, deseos y voluntades, lo que da lugar a potenciales fuentes de conflicto. Es el caso de la dificultad para fijar los límites que separan lo lícito de lo ilícito, lo que está permitido hacer de lo que no está permitido.

Un ejemplo de lo dicho es el desmedido consumo de alcohol, con todas las secuelas negativas que conlleva. Ante ello, son constantes las exhortaciones de las autoridades religiosas a los fieles para que eviten ingerir bebidas alcohólicas y los esfuerzos de las autoridades civiles para promulgar y hacer cumplir disposiciones concebidas para controlar su venta y consumo.

A primera vista, y a la luz de lo que ocurre todos los años, podría considerarse que los resultados de esos esfuerzos son pobres, lo que confirmaría que no son los deseos de las autoridades políticas o religiosas los que a la larga imprimen su sello ni marcan la dirección hacia la que evoluciona la festividad.

Sin embargo, a pesar y precisamente por todo lo anterior, a través de negociaciones entre las partes interesadas, año tras año, en un constante tira y afloja, poco a poco se van fijando los límites al consumo de alcohol. Nadie sale conforme, pero siempre se pactan términos para todos aceptables. No se llega al extremo de privar de bebidas espirituosas a quienes desean consumirlas, pero tampoco se deja la vía libre a los excesos.

La fiesta de Urkupiña es, pues, un evento integral que, respetando su original importancia religiosa, y además de los importantes beneficios que reporta a la ciudadanía y a la región, puede ser vista como una aleccionadora experiencia colectiva que contribuye a forjar, mediante un aprendizaje continuo, una identidad y una consciencia común.

viernes, 4 de agosto de 2017

Francisco tiene un asesoramiento de lujo. el "Canciller de la Iglesia" fue Nuncio en Caracas con Chávez, el "papa negro" o General de los Jesuítas es venezolano con excelente contactos a todo nivel del país de Maduro. por tanto sus pasos en relación a Venezuela son medidos y ajustados a la realidad.


Venezuela, Francisco y la carta jesuita


El Papa Francisco posa junto a Nicolás Maduro en el Vaticano en octubre del 2016 (AP)
El llamado del Papa Francisco al régimen de Nicolás Maduro para que suspenda el funcionamiento de la Asamblea Constituyente surgida de las elecciones del domingo pasado es la respuesta obligada de la Santa Sede al dramático agravamiento de la crisis venezolana. Pero más allá del imperativo moral que impulsa la apelación papal, conviene prestar atención a su "timing" político.

Francisco apostó siempre a una transición política que evite un baño de sangre. En las actuales circunstancias, esa alternativa requiere inevitablemente el concurso de las Fuerzas Armadas, último reducto de un gobierno en crisis

Francisco tiene un asesoramiento de primer nivel sobre lo que ocurre en Venezuela. El Secretario de Estado y virtual canciller del Vaticano, monseñor Pietro Paolo Parolin, se desempeñó como Nuncio Papal en Caracas durante el gobierno de Hugo Chávez, antes de cumplir idénticas funciones en Hanoi, donde tuvo a su cargo nada menos que la recomposición de las relaciones entre la Iglesia Católica y el régimen comunista de Vietnam. Tras el fracaso de las gestiones mediadoras que el Vaticano intentó realizar entre Maduro y la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), esas reconocidas dotes diplomáticas de Parolin están ahora nuevamente a prueba.

Pero junto a Parolin y su diplomacia oficial, el Francisco guarda otro as debajo de la manga: el Superior General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa Abascal, electo el año pasado Superior General de la Compañía de Jesús (una orden históricamente habilitada a cumplir ciertas "misiones especiales" por cuenta del Papado), es uno de los más prestigiosos politicólogos venezolanos y conoce en profundidad los bastidores del régimen "chavista".

En su momento, la designación de Sosa Abascal, el primer no europeo en asumir como jefe de los jesuitas (una función caracterizada informalmente en los círculos eclesiásticos con el polémico título de "Papa Negro"), fue interpretada como un presagio. De hecho, Sosa Abascal fue autor de una descripción precisa de la naturaleza del régimen "chavista", al que caracterizó como "un sistema de dominación, no un sistema político que tiene legitimidad para funcionar tranquilamente". Puntualizó también que es "un sistema militar- cívico, porque lo militar es más importante".

Esa interpretación de Sosa Abascal, cada vez más rubricada por los acontecimientos, coincide con la opinión del padre Luis Ugalde, director del Centro de reflexión y Planificación Educativa (CERPE) de los jesuitas venezolano, quien señala que el "país necesita un "nuevo Wolfgang Larrazabal", en alusión al almirante que encabezó la sublevación que en 1958 derrocó al dictador Marcos Pérez Jiménez y encabezó un gobierno de transición hasta el restablecimiento de la democracia.

Un detalle no menor: Sosa Abascal fue profesor de la Academia Militar de Venezuela. Es probable el "Papa Negro" haya quedado a cargo de materializar políticamente aquello que la diplomacia oficial de este "Papa Blanco" (el primero de formación jesuítica en la historia de la Iglesia), no está en condiciones de realizar.

El autor es Vicepresidente del Instituto de Planeamiento Estratégico (IPE). Ex Subsecretario de Planeamiento Estratégico de la Presidencia de la Nación.