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martes, 10 de mayo de 2011

Dos temas concretos tocan los Obispos. El Matrimonio Religioso que Cristo hizo sagrado y que los Jueces sean elegidos en Democracia

Los obispos católicos de Bolivia piden que el matrimonio religioso siga como una institución divino-natural que Cristo ratificó como sagrado y que la elección de los jueces del Tribunal Supremo de Justicia sea una oportunidad para el ejercicio de la democracia.

Esta postura de los jerarcas católicos surge tres días después de haberse realizado el matrimonio colectivo aymara, de cuyo acto participó el presidente Evo Morales, quien fungió de padrino de los contrayentes.

En cuanto a la posición sobre las elecciones a las autoridades judiciales, el pronunciamiento sobre el tema surge en medio de la controversia sobre los alcances de la Ley de Régimen Electoral y el ejercicio pleno de la libertad de prensa.

“El propósito de nuestro mensaje es para hacerles partícipes de nuestras inquietudes pastorales, que hemos estudiado y reflexionado, a la luz de los criterios del Evangelio en estos días de comunión y oración fraternal”, se lee en el documento de los obispos emitido en el marco de la XCI Asamblea Plenaria llevada a cabo en la ciudad de Cochabamba.

“Acabamos de celebrar –agrega– los grandes acontecimientos de nuestra salvación en la Semana Santa, con una participación masiva y devota de los fieles en todas las jurisdicciones de la Iglesia. Eso nos anima y compromete a profundizar nuestra tarea evangelizadora, para que la fe y la vida plena en Cristo lleguen a todos los hombres. Que en este tiempo pascual, la resurrección de Jesús fortalezca y avive nuestra esperanza, para disipar todo signo de muerte y comprometernos con mayor entusiasmo en el anuncio del Reino de Dios”.

En la reciente carta pastoral (Conferencia Episcopal Boliviana, Carta Pastoral: “Los católicos en la Bolivia de hoy: presencia de esperanza y compromiso”) señalan con claridad el camino para hacer efectiva la alegría pascual. Exhortamos a todos los fieles y personas de buena voluntad a profundizar sus contenidos y orientaciones, que nos ayudan y motivan a seguir trabajando por una Iglesia dinámica y misionera y por una patria más igualitaria, próspera y justa. Pedimos a todos los agentes de pastoral, sacerdotes, religiosos y laicos promuevan la difusión de la Carta Pastoral a todos los niveles eclesiales y civiles, para que se convierta en un instrumento de comprensión y transformación de nuestra realidad boliviana desde la fe.

Destacan como un gran estímulo y signo de esperanza es la beatificación de Juan Pablo II, quien en su visita a Bolivia en mayo de 1988, que dejó imborrables recuerdos de su ardor misionero, su pasión por el Evangelio y su íntimo amor a Cristo y María su Madre. Este acontecimiento eclesial que llena de alegría y anima a todos a seguir con mayor entusiasmo el camino de la santidad y el compromiso misionero, con un accionar cotidiano acorde a nuestra fe y a los dones, carismas y ministerios con que el Espíritu Santo nos ha enriquecido.

Con el relanzamiento de la Misión Permanente llaman a todos los bautizados a ponerse en estado de misión, para que no limiten su acción evangelizadora a algunas actividades puntuales. Que descubran progresivamente que se trata de un modo de ser esencial a la identidad cristiana. Debemos despertar y activar nuestra vocación misionera.

Hacen un llamado especial a la juventud, para que con sus energías y entusiasmo se pongan al servicio de Cristo y su Reino. Convocan a preparar con la oración y la reflexión la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, que se realizará en el mes de agosto, con el lema “Enraizados y edificados en Cristo, firmes en la fe”. Que este magno acontecimiento los motive a profundizar su encuentro personal con el Señor y decidan vivir con valentía su condición de jóvenes discípulos misioneros.

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