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sábado, 4 de agosto de 2012

Luis Sainz obispo auxiliar de Cochabamba cumple 50 como sacerdote y 30 como prelado. su biografía de manera sencilla y clara es Rector de Urkupiña

El arzobispo auxiliar de Cochabamba, monseñor Luis Sainz, al cumplir 50 años de su ordenación sacerdotal y 30 años de su consagración episcopal recuerda el inicio de su carrera religiosa. “Yo nunca quise ser religioso, menos cura y mucho menos obispo. Ni lo había pensado”.

Monseñor relata que en su época de estudiante tenía una fuerte vocación para la medicina, con el propósito de ayudar a la gente “aportando a su salud física”, pero terminó “aportando a la salud espiritual” ordenándose sacerdote, según sus palabras. 

“Habían varias personas que yo admiraba por la labor que realizaban. En el campo veía a mucha gente enferma que por razones económicas no iba al médico y moría”, explica. 

El cambio de decisión se dio cuando visitaba a su hermano que estudiaba en el seminario San Luis, donde hoy funciona el edificio del Arzobispado y el Correo. “Entre lo que yo estudiaba en el colegio Sucre nocturno y mi hermano en el seminario fui comparando el avance en la materia de filosofía y sobre todo psicología y ví que él estaba mucho más avanzado”, recuerda.

Luis Sainz ingresa al seminario San Luis, pero el pago de pensiones de los dos hermanos dificultaba la economía de sus padres. “En el seminario jugábamos fútbol con los del seminario de los franciscanos, ahí me enteré que no se pagaba pensiones y me cambié”. El 26 de agosto de 1962 se ordena sacerdote. “De franciscano he llegado a ser obispo por obediencia, porque era un mandato del Santo Padre y tenemos que obedecer”, afirma.

Él recuerda que sus padres no compartían la idea de seguir una carrera sacerdotal. Incluso hoy en día, muchos papás buscan una profesión lucrativa para sus hijos. “Una mañana robé la bicicleta de mi hermano mayor, me fui a la estación del ferrocarril, deje la bicicleta donde una tía y me fui a La Paz. De ahí tomé un camión rumbo a Copacabana para entrar al convento del Santuario de Copacabana”, revela. 

Allí inicia sus estudios de filosofía y teología. Fue el primero en ser elegido para realizar estudios de especialización en Roma, como formador de formadores, desde el año 1962 al 1964. 

“Tuve la oportunidad de estudiar todas las espiritualidades: franciscana, jesuítica, dominica y saleciana. Me encató y ahí se acentuó mi vocación de educador”, explica. 

Sus primeras experiencias las desarrolla en Oruro con la juventud Antoniana, con quienes recolecta víveres y ropa para la gente de escasos recursos. “Las chicas lavaban la ropa, nosotros los vestíamos, pero ellos se cambiaban la ropa por otra sucia y vieja”. Es que -según los mendigos- la ropa limpia no conmueve los corazones de sus benefactores, explica Sainz.

En Oruro trabaja como director de un colegio, asesor de los boy scouts, promotor de la creación de los Colorados de Bolivia y docente en la Normal Católica. 

Luego de dejar Oruro -el año 1978- una movilización de estudiantes en la Normal Católica lo hizo retornar a Oruro. Entonces vivía en La Paz . La protesta de los normalistas llevaba varios días y por la magnitud del problema lo obligaron a asumir el rectorado de esa institución. Pero el año 1979 tuvo que abandonarlos nuevamente para viajar a Roma, esta vez representando a los franciscanos de Bolivia, donde fue nombrado como superior de los franciscanos de toda América Latina.

“Fue un nuevo mandato que tuve que obedecer. Dejé la Normal de Oruro, dejé Bolivia, dejé todo y permanecí 4 años en Roma en el Gobierno Mundial de los Franciscanos”, explica.

Posteriormente, aplica su experiencia en educación en favor de la Asociación Boliviana de Educación Católica (ABEC), así como en la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB).

Al recorrer 50 años en la carrera sacerdotal, Sainz entiende que mientras el médico se dedica a ayudar a la gente en sus enfermedades físicas, el sacerdote ayuda, aconseja y sana las almas desde la parte espiritual. 

“Me he sentido satisfecho en esta vocación. Yo quise ser médico y velar por la salud del cuerpo, pero el sacerdocio me ha dado la satisfacción de velar por la salud espiritual de muchas personas”, dice. 

Luis Sainz es gran impulsor y gestor del cooperativismo. Fue presidente del Consejo de Asministración de la Cooperativa Boliviana de Cemento, Industrias y de 2010 a 2011 y actual vicepresidente. También fue presidente del Directorio de OPINIÓN.

Sainz será distinguido en la Universidad Católica Boliviana, el 17 de agosto a las 18:30. 

Biografía.

El inicio 

Luis Sainz nació el 21 de junio de 1936, en Tiquipaya Cochabamba . Ingresó a la Orden Franciscana y fue ordenado sacerdote el 26 de agosto de 1962 en Cochabamba. 

Carrera episcopal

Fue elegido obispo auxiliar el 8 de mayo de 1982 y consagrado el 31 de julio del mismo año. Fue nombrado arzobispo–metropolitano de La Paz el 23 de febrero de 1987 y tomó posesión el 19 de abril del mismo año. Emérito desde el 1 de agosto de 1996. Luego fue elegido arzobispo titular de Giunca di Mauritania y auxiliar de Cochabamba el 12 de septiembre de 2001. Cumplió funciones de vicario general de la Arquidiócesis y vicario episcopal del Valle Bajo y Valle Alto, rector del Santuario de Urkupiña. 

Funciones actuales

Luis Sainz es presidente del Área de Promoción Humana, presidente de la Comisión Episcopal de Educación y presidente de la Delegación Arquidiocesana de Comunicación Social.

Fuente: Arzobispado de Cochabamba

El Gobierno creó la religión andina

En 2009, con la aprobación de la nueva Constitución Política, Bolivia se declara Estado laico y el 2011 se aprobó la Ley Educativa Avelino Siñani-Elizardo Pérez. El arzobispo Luis Sainz opina que la reforma educativa es interesante, pero con muchas contradiccciones. La principal crítica es contra el Gobierno cuyas acciones apuntan a un Estado laicista, cuando el Estado laico no se inclina hacia ninguna religión. “En este caso, se está creando una religión andina, una religión propia del Estado”, señala. Según Sainz, esta acción es una de las principales contradicciones a la Constitución Política del Estado. 

“Siendo un Estado laico, el Gobierno está asumiendo la formación de profesores y esa es una forma de manipulación ideológica de la religión”, dice. 

Para Sainz, la Ley de Educación Avelino Siñani-Elizardo Pérez necesita muchos ajustes principalmente para corregir dichas contradicciones. El hecho de haber suprimido la Normal Católica es empobrecer la formación de maestros en el país. Pide que el Estado deje a las iglesias la formación de sus formadores. “Nos quitaron el permiso para formar a nuestros profesores de religión, cuando el 90 por ciento son cristianos y más del 80 por ciento católicos”.

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