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domingo, 27 de mayo de 2012

Justo Ariel sacerdote boliviano que trabaja en el Vaticano en temas de comunicación social. Alexander Terrazas de El Deber ofrece la crónica


Antes de llegar a Roma, la entrevista  había sido pactada por varios correos electrónicos y llamadas telefónicas. Incluso estando en la capital italiana, por el azar del destino me encontré con él en una concurrida vía y reconfirmamos el encuentro.
Justo Ariel Beramendi sacerdotes boliviano en Roma
Fijamos la cita para el viernes, a las 8:30 de la mañana, en el palacio del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales del Vaticano.
Llegué a la Santa Sede una media hora antes de lo previsto y, él, estuvo justo a la hora señalada vestido de camisa, saco, pantalón y zapatos oscuros que combinaban con el color de sus ojos, piel,  su cabellos y bigotes.
Después de un cordial saludo y un apretón de manos, nos dirigimos hacia su oficina para sostener una entrevista que al final se convirtió en una amena conversación.
El padre Justo Ariel Beramendi es un sacerdote diocesano de Cochabamba y licenciado en Ciencias de las Comunicaciones Sociales por la Pontificia Universidad Salesiana y en Teología por el Ateneo Pontificio "Regina Apostolorum".
Tiene 37 años y trabaja en el Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, después de la partida del monseñor Enrique Planas, director de la Filmoteca Vaticana, que dio origen a la Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL).
Estamos en la oficina del Padre Ariel: un espacio sencillo pero muy significativo por la importancia que significa trabajar desde la Santa Sede con los asuntos de lengua española para América Latina.
El hecho de pertenecer al Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales y ser el primer sacerdote boliviano trabajando en el Vaticano es asumido por el entrevistado con naturalidad.
"Es un gran desafío, es un servicio a la Iglesia universal que se me pidió inesperadamente y que lo asumo, sabiendo que significa un gran responsabilidad", explica, mientras hace conocer el portal web y los blogs que maneja.
Al terminar su demostración, compartimos un capuchino a la italiana en la cafetería, ubicada en la planta baja del Pontificio Consejo.
Mientras nos servíamos la bebida, la pregunta de rigor: ¿Cómo llega usted a trabajar al Vaticano? 
El padre Ariel  comenta la circunstancia como una anécdota.
Dice que “una tarde cualquiera  cuando conducía el coche junto al monseñor Tito Solari, hoy Arzobispo de Cochabamba,  él me señaló: el Consejo Pontificio para la Comunicaciones Sociales ha indicado tu nombre para trabajar con ellos, ¿tú aceptas? De esta manera me llegó la noticia, a la cual dije que sí”.
A partir de esa  respuesta, abordamos con más detalle algunas características de su vida personal.
Justo Ariel Beramendi inició su formación en el sacerdocio  el año 1994. El propedéutico (período de preparación para el sacerdocio)  lo realizó en el seminario San Cristóbal de Sucre (Bolivia) para luego pasar al seminario arquidiocesano San Luis de Cochabamba. 
En el 1999 fue enviado a Roma por monseñor René Fernández, entonces arzobispo de Cochabamba, donde permaneció hasta el año 2003.
Los dos primeros años de diácono fue estudiante en Roma. Al retornar a su país natal, ejerció como diácono en la Parroquia rural "San Bartolomé de Arani" en el Valle Alto de Cochabamba.
Después de su ordenación sacerdotal reactivó la Pastoral de la Comunicación y refundó la Delegación Arquidiocesana de Comunicación Social en Cochabamba, además de ser profesor de ética y pastoral de las comunicaciones sociales en la Universidad Católica de Cochabamba.
También fue encargado de la organización de la IX Reunión Continental de la RIIAL en Cochabamba el año 2005, ocasión en la que publicó su tesis de licenciatura en comunicación bajo el título “La informatización de la Iglesia en América Latina”.
Durante su formación en Roma trabajó en Radio Vaticano, en el Consejo para las Comunicaciones Sociales, como encargado de prensa del cardenal Julio Terrazas y realizó sus prácticas profesionales en la Delegación de Comunicación de Madrid.
Además del castellano, habla el inglés y el italiano.
Conversando con El Día, respondió a las siguientes interrogantes:
P. ¿Cómo llega un sacerdote boliviano a trabajar en Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales  del Vaticano?
A.B.: Tuve mi primer contacto con este Dicasterio cuando era estudiante de Comunicación Social en Roma.  Terminé mis estudios en el año 2003 y volví a Bolivia a trabajar en la oficina de comunicación del Arzobispado de Cochabamba pero en el año 2006 me invitaron a trabajar en este Pontificio Consejo porque un sacerdote encargado del idioma español se estaba jubilando. Recuerdo que mi obispo Mons. Solari, me preguntó si yo estaba de acuerdo; y en septiembre 2006 inicié este nuevo servicio en la pastoral de la comunicación ya no en un contexto local sino mucho más amplio.
P. ¿Cuál es su función específica dentro del Departamento de Comunicaciones Sociales del Vaticano?
A.B.: Trabajo con los asuntos de lengua española. Y actualmente estoy animando y tratando de completar un Directorio Mundial de proyectos de Comunicación del mundo católico; quizás un proyecto muy ambicioso pero las nuevas tecnologías nos ayudan a actualizar y completar esta base de datos que servirá a que los comunicadores católicos -y no católicos- tengan un instrumento para contactarse entre ellos. Este proyecto se puede ver en www.intermirifica.net y se trata de un espacio de contactos de contenidos de radio, canales de televisión, productoras audiovisuales, casas editoriales, publicaciones, oficinas de prensa, agencia de informaciones y centros de formación de toda América Latina. Es un instrumento para que se contacten los comunicadores católicos de todo el mundo en siete idiomas: inglés, español, italiano, francés, alemán, portugués y romano”, explica.

P. ¿Cómo se procesa la información oficial del Vaticano antes de difundirla por los medios masivos de comunicación en todo el mundo?
A.B.: Nosotros no procesamos la información; esto lo hacen los distintos medios de comunicación del Vaticano, por ejemplo la Radio Vaticana, la Sala de prensa, la agencia de información Fides y otros organismos informativos. Pero, recientemente el Papa encargó a este Pontificio Consejo crear un portal que incluya y agregue toda la información que se produce desde el Vaticano. Se trata del portal www.news.va que utiliza las últimas tecnologías en la web y que fue inaugurado por el mismo Papa Benedicto XVI.

P.  ¿Qué opina sobre las nuevas herramientas de información, como  las redes sociales, los blogs y el Twitter?
A.B..: Estos instrumentos han creado una atmósfera cultural y de comunicación que ya no podemos ignorar, porque estas nuevas formas de comunicar han cambiado nuestra manera de socializar, de informarnos, incluso han cambiado nuestra vida de oración, en definitiva han cambiado nuestra forma de vivir. Pero como en todo no hay que exagerar en su uso y hay que utilizarlos para hacer el bien; sin olvidar que el contacto interpersonal que jamás será remplazado por las máquinas.

P. Desde el Vaticano ¿Usted cómo ve la función de los medios de comunicación y el rol de los periodistas en América latina, particularmente en Bolivia?
A.B.: Estoy muy atento a los portales web de los medios tradicionales como los periódicos virtuales, pero sobre todo confronto esa información con lo que se reproduce y opina en las redes sociales. Es decir, la relevancia o impacto de una noticia puede ser medida si es replicada, compartida o comentada en las redes sociales.
El mundo periodístico en América Latina se ha caracterizado siempre por un cierto profetismo de denunciar las injusticias y la corrupción.  Sin embargo, el periodismo en las dos últimas décadas ha asumido un rol estratégico en la política, en la sociedad y en la economía transformándose en un cuarto poder; consecuentemente han surgido también ciertos peligros o desviaciones dentro el periodismo, es decir usar el periodismo ya no como un servicio a la verdad ni al bien común sino para intereses particulares.

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