Páginas vistas en total

jueves, 22 de abril de 2010

claramente demostrado que los 115 mil recibidos de Yolanda Prada de Bánzer se emplearon en la compra de muebles para hogar construído por la Iglesia!

El Arzobispado de Santa Cruz, mediante su asesoría legal, demostró este jueves que el dinero de gastos reservados que se le entregó por una cantidad de 115 mil Bs. al cardenal Julio Terrazas en 1999 se utilizó en la compra de mobiliario para el Hogar de Niños La Esperanza, información que el actual Gobierno tenía en sus manos.

El abogado Tito Gómez, explicó que mediante un convenio realizado por la entonces primera dama de la Nación, Yolanda Prada de Bánzer.

“El destino final de los 115 mil estaba muy claro desde un principio, el cheque estaba acompañado de otros documentos, que por supuesto están en manos del Gobierno y reparticiones públicas, documentación en la que se establecía con claridad que era para comprar muebles”, dijo.

Según el abogado cuando se mostró el cheque, sólo se mostró sólo una parte de la realidad, provocando una confusión que intentaba mellar la dignidad de los involucrados.

“En realidad cuando se mostró solamente el cheque, no se mostró el resto de la documentación y ahí empezó todo el escándalo, cuando a simple requerimiento si es que no lo tenían, porqué esto es cuestión de archivos, se tendría que haber aclarado todos estos aspectos”, señaló.

De los 115 mil bolivianos recibidos, que representaban 16 mil dólares en esa época, el monto es mínimo, teniendo en cuenta que la institución costó más de 600 mil dólares.

Para el arzobispo Braulio Saenz, recordando las palabras de Jesús “la verdad nos hará libres”, con la presentación de la documentación el tema queda aclarado.

“¿Cual es la verdad? Que estamos haciendo el bien para los pobres, para los necesitados, para los que realmente están en situaciones críticas como es la infancia y la juventud”, puntualizó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

invitación a comentar lo publicado. la única restricción está en un lenguaje pulcro, directo, sin insultos ni palabras soeces que dañen la dignidad