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lunes, 22 de marzo de 2010

Nuestro Obispo Católico Anders nos pide rezar en esta Pascua por el aumento de vocaciones religiosas. Pocos son privilegiados en alcanzar a Dios por ésta vía

Alla människor är kallade att bygga Guds rike på jorden. Samtidigt kallar Jesus vissa människor till ett alldeles särskilt ansvar att förkuna det glada budskapet om Faderns kärlek till sin skapelse och att be för hela mänsligheten. Präst- och ordenskallelser är visserligen något alldeles speciellt, men man behöver inte vara annorlunda för att bli kallad. Ibland tror vi att en sådan kallelse kommer plotsligt - men ofta växer insikten om att Gud kallar en präst eller ordensliv fram i takt med att man blir alltmer medveten om sin innersta längtan och upptäcker små tecken som Gud ger på vägen. När din bön blir personlig växer du i medvetenheten om Guds personliga kärlek till dig och hans inbjudan till att göra denna kärlek känd och ge den vidare till alla. Att bli präst, ordenssyster eller ordensbroder kan tyckas vara ett svårare livsval nu än tidigare. Människor har alltid sökt efter en mening med livet och hållbara svar. Genom att viga ditt liv till Gud kan han på ett särskilt sätt använda dig som ett redskap för att nå människor som söker honom. Kallelsen är en fantastisk gåva ifrån Gud. Kanske anar du att Jesus kallar på just dig. Hur ska man veta? Då vill du säkert tala med någon som kan hjälpa dig att komma till klarhet om detta är din väg.

ante la proximidad de la Pascua la Iglesia invita a la meditación y a la oración

Monseñor Sergio Gualberti en la homilía dominical en la Catedral cruceña, hizo una analogía de la justicia divina con la humana, señalando que esta última lo que más busca es amedrentar y perseguir a sus adversarios.
"Qué diferente sería la justicia humana, si es que actuara como la justicia divina, evitando la manipulación de leyes e instituciones judiciales”, indicó.
El obispo auxilar reflexionó señalando que Jesús no avala el pecado, más bien siempre lo condena, pero ama y perdona a los pecadores. 
A propósito de la llegada de la Pascua, sostuvo que es necesario reflexionar y en este tiempo de Cuaresma llamó a los católicos a que no pierdan la oportunidad de perdonar y “acercase a Dios con gozo para poder iniciar una vida nueva en Cristo resucitado en Pascua”. / ANF 

domingo, 21 de marzo de 2010

resulta patético. Benedicto XVI se arrodilló ante el mundo y confesando el pecado de los sacerdotes que ofendieron a los niños de todos los tiempos. se pide el perdón de Dios

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Un mea culpa planetario. El anciano Papa Ratzinger se puso de rodillas en el reclinatorio de los medios y se dispuso a confesarse. Por vez primera en la historia, el Papa no se sentaba en el confesionario. De rodillas, revestido de saco y cenizas (para eso estamos en Cuaresma), Benedicto XVI se dispuso a hacer una “confesión general”. Cargado con las culpas de toda la Iglesia católica. Que son muchas, como muchos son sus frutos.
Y su confesión la plasmó en una carta. Siguiendo, casi a pié juntillas, los pasos que el catecismo recomienda para hacer una buena confesión: examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de la enmienda, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia.
El Papa teólogo comenzó por un profundo examen de conciencia de la lacra de los abusos del clero. De sus causas, de sus consecuencias, de su impacto y hasta de su intrínseca maldad. Un examen de conciencia que no se deja nada en el tintero y que aborda, sin medias verdades ni ambages, este cáncer que corroe las entrañas de la Iglesia católica.
Y el examen de conciencia ante Dios y ante la Humanidad lleva al Papa al dolor de los pecados. “Escandalizado y herido, como vosotros, por lo que ha ocurrido en nuestra querida Iglesia”. El dolor de siglos de las víctimas más inocentes. De los niños confiados al cuidado de los obreros de la viña del Señor. El dolor de la máxima traición, de la confianza pisoteada. Ya lo de menos es la traición al voto de castidad, que no es nada comparado con la infame conculcación de los derechos, de la dignidad de la persona humana y de la vida moral de las criaturas de Dios. Y ese dolor traspasa el corazón del Papa y casi lo aplasta. Sólo lo consuela la misericordia divina y la esperanza del perdón.
Un perdón que el Papa pide, suplica. De rodillas, ante el mundo. Con suma humildad. Despojado de los oropeles del poder y de la autoridad moral del Vicario de Cristo. Porque el Papa teólogo es consciente de lo que está en juego, de que lo que se está jugando la Iglesia católica es su credibilidad social y su autoridad moral. Las únicas armas que tiene. Esas son sus divisiones, por las que preguntaba Stalin.
El perdón, si es sincero, lleva implícito el propósito de la enmienda. Y aquí es donde el Papa se siente más débil. Porque la enmienda ya no depende sólo de él, sino de los 400.000 curas y religiosos del mundo. Eso sí, el Papa se compromete a poner todo su poder, su influencia y sus dotes de mando al servicio de la enmienda eclesial. Sobre todo, excomulgando los mecanismos internos de silencio y encubrimiento con los que la institución funcionó durante siglos.
Para poner coto a esos mecanismos infernales, el Papa impone a la Iglesia una penitenciadura. Con medidas claras y concretas. Medidas sin precedentes, como la de poner a toda una nación en estado de misión o someter a muchas de las diócesis irlandesas a una “visita apostólica”, es decir a una inspección en profundidad. O llamar la atención públicamente a curas y obispos. Y, por supuesto, la exigencia de reparar los daños causados (incluso económicamente) y de que los culpables paguen ante Dios y ante los tribunales de Justicia civiles. Porque el único freno para muchos de estos monstruos disfrazados de servidores del altar puede ser la amenaza de un procedimiento judicial civil que les castigue a pudrirse en una cárcel. Nada de contemplaciones, ni de cambios de parroquia ni de mandarlos a misiones. Que se las tengan que ver con la Justicia civil primero y, después, si aún les queda algo de conciencia, con la de Dios.
Medidas también ad intra de la institución, como seleccionar mejor a los aspirantes a curas, incluso en época de desierto vocacional. La puerta de los consagrados tiene que seguir siendo estrecha.
Terminada su confesión, el Papa llora por dentro. Ya sólo le queda esperar a que el mundo le conceda la absolución y comprenda que la Iglesia es “santa y prostituta”. En ella se encuentra lo mejor y lo peor en grado máximo. Pendiente de la absolución del mundo, porque el Papa sabe que la Iglesia siempre contará con la protección y la misericordia de Dios hasta la consumación de los siglos.
José Manuel Vidal

sábado, 20 de marzo de 2010

a raíz de los abusos sexuales de parte de malos sacerdotes en Irlanda el Sumo Pontífice pidió perdón (foto y letras de la BBC de Londres)


El Papa Benedicto XVI pidió disculpas a las víctimas de décadas de abuso sexual y maltrato por parte de sacerdotes de la Iglesia Católica en Irlanda.

A través de una carta pastoral dirigida a los católicos irlandeses, que fue dada a conocer este sábado, el pontífice expuso su primera respuesta pública a los abusos.

"Ustedes han sufrido gravemente y sinceramente lo lamento", expresó Benedicto XVI quien agregó que la confianza había sido traicionada y la dignidad violada.

Además, el pontífice señaló que sentía "vergüenza y remordimiento" por los abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes.

Benedicto XVI dijo que los líderes de la Iglesia irlandesa habían cometido "serios errores" en la respuesta dada a los casos de pederastia y señaló que el Vaticano intervendría directamente para restaurar la confianza.

clicParticipe: Carta del Papa ¿es suficiente?

Investigación

En la carta, el Papa anunció una investigación formal del Vaticano en las diócesis, seminarios y órdenes religiosas irlandesas que han resultado afectadas por el escándalo.

Benedicto XVI expresó que los sacerdotes implicados en los escándalos de pederastia deben "responder ante Dios y los tribunales por las accciones pecaminosas y criminales que han cometido".

Ustedes han sufrido gravemente y sinceramente lo lamento

Papa Benedicto XVI

La carta pastoral del Papa surge en medio de un escándalo sobre la respuesta del Vaticano a las denuncias de pederastia en Irlanda, Holanda y Alemania, país natal de Joseph Ratzinger.

Grupos que representan a las víctimas de abuso pidieron que todos los casos de pederastia cometidos por sacerdotes sean reportados a la policía de inmediato.

El corresponsal de la BBC en Roma, David Willey, dijo que Benedicto XVI hizo un llamado a la reparación y a la renovación dentro de la Iglesia en Irlanda pero esencialmente su remedio es más oración.

domingo, 7 de marzo de 2010

una vida plena de entrega a Dios y de servicio al prójimo ofrece Julio Cardenal de Bolivia al cumplir sus 74 años de vida. de El Deber.Carmela Delgado


Con un espíritu inquebrantable en busca de justicia, así describen al cardenal Julio Terrazas las personas que están más cerca del hombre que hoy cumple 74 años, de los cuales 58 ha dedicado a la vida religiosa.


Quienes tuvieron al sacerdote como maestro, todavía lo recuerdan. Es el caso de Lorgio Álvarez (58) uno de los tantos alumnos que pasó con él la materia de religión en el colegio Manuel María Caballero, de Vallegrande, y que también fue monaguillo. Lorgio es de la promoción 69 y junto a sus compañeros de ese año ha formado una fraternidad para recordar las hazañas de los años de estudio, como las tareas que les daba Terrazas: acudir a la misa y hacer un resumen de la enseñanza de la homilía.


Julio Terrazas creó grupos juveniles en acción a fin de que se preparen para recibir los sacramentos y organicen actividades a favor de la comunidad.


En la memoria de los vallegrandinos está la lucha que encabezó por conseguir agua potable, por lo que incluso fue detenido y llevado a La Paz, ya que lo identificaron como agitador de las movilizaciones.


Su inquietud también fue fundamental para conseguir maquinaria con la que se pudiera abrir y mejorar los caminos hacia las comunidades. Su participación sirvió de impulso para crear una fundación que lleva el nombre del cardenal y hasta ahora se encarga del manejo de ese equipamiento.


De esas luchas por conseguir servicios básicos conoce mucho Pedro Álvarez (76), que ha estado al frente de varias instituciones en el pueblo. Dice que llegó a conocer muy bien a la familia Terrazas, a la que, además, está vinculado familiarmente. Recuerda que cuando lo nombraron cardenal, 10.000 personas del pueblo llegaron para celebrar esa noticia.


Álvarez lo describe como una persona inteligente, inquieta y muy reservada. Considera que el trabajo y la responsabilidad cardenalicia no le ha permitido llevar una vida familiar más estrecha, pero asegura que la casa que tiene en Masicurí la utiliza no sólo para descansar, sino también para compartir con mucha gente.


Gomer Terrazas, hermano del cardenal, afirma que todos los hermanos mantienen una estrecha relación, aunque cada uno se dedica a sus respectivas tareas. Él lo visita cada vez que puede en su domicilio y los domingos acude a la primera misa en la catedral, porque es la que regularmente oficia el cardenal.


Miriam Katimi trabajó como secretaria del cardenal por más de diez años, pero tuvo que jubilarse por cuestiones de salud. Asegura que es muy exigente en el trabajo, le gusta que todo se haga como debe ser. “Hacía múltiples cosas, porque yo gozaba de su confianza”, comenta orgullosa.


El trabajo de Terrazas no ha sido sólo en su pueblo natal y con Santa Cruz. Como obispo de Oruro se destacó por su trabajo en favor de los mineros y siempre mantuvo su voz cuestionadora. Desde 1997 ha estado en la presidencia de la Conferencia Episcopal Boliviana, de donde la Iglesia emite una posición en diferentes situaciones que vive el país. El cardenal habla al pueblo y a los gobernantes cada domingo. Su liderazgo ha sido reconocidos con varios premios.


En los últimos años la salud del cardenal se ha visto muy afectada. En enero de este año lo operaron del ojo izquierdo, pero un año antes se sometió a una compleja cirugía del corazón y debe controlar la diabetes.

PERFIL

Nacimiento. En Vallegrande, el 7 de marzo de 1936. Realizó sus estudios básicos y secundarios en su ciudad natal. Ingresó al seminario de los padres Redentoristas de San Bernardo (Chile) en 1952. Su noviciado fue en Salta, Argentina en 1956. En 1957 hizo su primera profesión religiosa.
Ordenación. Cursó estudios de Filosofía y Teología en el Instituto de los Redentoristas de Córdoba, Argentina. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de julio de 1962. Obtuvo el título de pastoral social en la Universidad de EMACAS (Lille-Francia). Fue párroco y superior de la comunidad en Vallegrande y vicario foráneo hasta 1978.
Episcopado. Fue ordenado obispo el 8 de junio de 1978 y nombrado Obispo Auxiliar de La Paz hasta 1982. Estuvo como obispo de Oruro entre 1982 y 1991. El 5 de febrero de 1991, Juan Pablo II, lo hizo Arzobispo de Santa Cruz de la Sierra y fue posesionado el 14 de abril del mismo año. Fue nombrado cardenal por el papa Juan Pablo II en el Consistorio del 21 de febrero del año 2001. Recibe en el año 2002 el nombramiento como miembro del Consejo Pontificio para Laicos. Ratificado en el mes de abril de 2008 por Benedicto XVI.
Representaciones. Se desempeñó como presidente de la Comisión Episcopal de Laicos, Juventud y Vocaciones y como miembro de la comisión de laicos del Celam. Participó en varios sínodos y ha estado en varios periodos como presidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia.


lunes, 1 de marzo de 2010

Monica Lann nos habló de su ingreso al catolicismo (Fotos de Lennart Bie)

el camino a la Iglesia le tomó largo tiempo. según Monica se trató de varios años de oración, de meditación. su actividad dentro de la Iglesia Lutherana había sido notable puesto que alcanzó el honor de ordenarse como diácono (diakonisa) como le llaman en sueco, ayudada por la Gracia arrastró al catolicismo también a su familia. ahora todos están activos y militantes, no menos Monica que coopera con enseñar catecismo y realizar trabajos prácticos en la parroquia.
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periodista católico sobre su vivencia en la caída de Berlín


en realidad Gert Gellote ofreció su vivencia personal y profesional sobre aquel dia de la primavera de 1989 que los alemanes derribaron el Muro de Berlín. un relato impresionante, tomando en cuenta el peligro exterior de que pudiese estallar una violencia contenida desde finales de la Segunda Guerra Mundial y que permitiría la reunificación de Alemania. Gert cuando es presentado por Henrick y cuando recibe un presente en nombre de los pensionados de la Iglesia Católica de Gotemburgo. Tack Gert! (fotos de Lennard Bie)
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