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viernes, 20 de diciembre de 2013

hermoso mensaje navideño de Gastón Cornejo.enternece el espíritu cuando lo convierte en protesta contra el crimen del aborto y se felicita que los parlamentarios corrigieran el entuerto. extiende sus brazos y llega a todos los niños del mundo. Gracias Gastón de todo corazón!

NAVIDAD 2013

Nuevamente festejamos un mito profundo y trascendente en la historia de la humanidad, el más hermoso mensaje de Dios objetivado en el nacimiento de Jesús, niño, luego hombre destinado al sacrificio a los 33 años, para enviar los más bellos mensajes de bondad y esperanza, para toda la eternidad.

Imposible no repetir algunos párrafos de mi director espiritual, Leonardo Boff, que desde el Brasil escribe: «Cuando la noche iba por la mitad de su curso se hizo un profundo silencio. Entonces, las hojas parlanchinas callaron como muertas. Entonces, el viento que susurraba quedó quieto en el aire. Entonces, el gallo que cantaba se detuvo en medio de su canto. Entonces, las aguas del riachuelo que corrían, se paralizaron. Entonces las ovejas que pastaban se quedaron inmóviles. Entonces, el pastor que levantaba su cayado quedó petrificado. En ese momento todo paró, todo se suspendió, todo hizo silencio: nacía Jesús, el salvador de la humanidad y del universo».

Y he aquí que del Pesebre vino una voz que susurró: «¿Oh, criatura humana, por qué tienes miedo de Dios? ¿No ves que su madre enfajó con ternura su frágil cuerpecito? ¿No te das cuenta de que él no amenaza a nadie? ¿Ni condena a nadie? ¿No escuchas cómo llora suavemente? Más que ayudar, necesita ser ayudado y cubierto de cariño. ¿No sabes que él es Dios-con-nosotros como nosotros?» Entonces, ya no pensamos  más, damos paso al corazón que siente, se compadece y ama. ¿Qué otra cosa hacer delante de un Niño sabiendo que es Dios humanizado? ¡Él es el eterno niño, el Dios que faltaba. Él es lo divino que ríe y que juega. Es un niño tan humano que es divino!

Inmediatamente, yo con Leonardo, repito emocionado a los míos, a mis pequeños adorados: «Sí, nietos míos, Papá Noel existe. Es tan cierto como que existe el amor, la generosidad y la devoción. Y todo eso existe de verdad y trae más belleza y alegría a nuestra vida. ¡Qué triste sería el mundo si no existiese Papá Noel! Sería tan triste como si no hubiese niños  como ustedes. No existiría la fe de los niños, ni la poesía y la fantasía, que tornan nuestra existencia leve y bella. Pero, para eso, tenemos que aprender a ver con los ojos del corazón y del amor ¿Que si existe Papá Noel? Gracias a Dios vive y vivirá siempre que haya niños grandes y niños pequeños que han aprendido a ver con los ojos del corazón».

El escrito de este gran humanista y teólogo de la Liberación, me llegó hasta el alma.

Evoqué el sentimiento cuando en mi interioridad esos pensamientos ya eran míos,  cuando observaba los gestos infantiles que despertaban la reflexión obligada: “Así debió ser el Niño Jesús de pequeño”.

Y pensar que hay gente que aprueba el crimen del aborto de eso seres indefensos e inocentes, genuina arcilla en las manos de Dios. Felizmente los parlamentarios echaron pie atrás en la norma sobre derechos, desde la concepción, la célula madre, el cigoto totipotencial, ya es un ser humano con todos sus atributos de dignidad de persona.

Sabemos que en nuestro medio y en el mundo exterior, los niños son carne de comercio, de sexo y de tortura. ¿Y todavía queremos que el futuro de la humanidad sea de luz y de amor?

Retomo la armonía y vuelvo a mis niños, a todos los niños e imaginariamente extiendo los brazos para abrazarlos, para trasmitirles el calor del corazón; para decirles a su tierno oído ¡Feliz Navidad Niños Dioses! Y a los adultos, hasta la senectud, también ¡Felicidades! porque ese mismo Niño Dios vive en cada uno de nosotros.

Así lo siento y lo expreso, con la fe puesta en el futuro humano, más próxima a Dios que a los malignos del averno.



Gastón Cornejo Bascopé
Diciembre 2013.


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