Páginas vistas en total

viernes, 18 de febrero de 2011

Jesús Juárez el obispo salesiano de El Alto pide al Gobierno ver clara la situación del trabajador que la está pasando mal. "si todo ha subido..."


El incremento salarial debe basarse en la realidad que viven los trabajadores, señala el Obispo de El Alto, monseñor Jesús Juárez, al indicar el gobierno debe ofrecer no menos de su capacidad y el pedido de los empleados debe ser real.

"Hay que subir al micro y salir a las calles para ver la cruda realidad", remarca el pastor episcopal de una de las ciudades más pobres del país al indicar que "si todo ha subido también tiene que subir el salario".

"Hay que abrir los ojos y salir a la calle y ver dónde está nuestra gente, cómo vive, qué come, cuánto dinero tiene para comprar los víveres necesarios para que la familia pueda crecer y que los hijos tengan el pan de cada día", recomienda.

NI ROÑOSO NI EXAGERADO

"El gobierno tiene que acercarse al trabajador que pide un mejor salario", remarcó el Obispo de El Alto al señalar que debe "dar todo aquello que pueda dar, si puede dar 10 y si solamente da 7, no es justo".

En tanto que "el trabajador no puede pedir lo inalcanzable, tiene que pedir una cosa real", subrayó monseñor Juárez al referirse a los pedidos de incrementos salariales.

En el gobierno aseguran que el incremento salarial para este año será de 7,18 por ciento, que es el nivel de inflación del 2010. En tanto que unos sectores piden 30 por ciento de aumento y otros plantean más de 8.000 bolivianos como sueldo mínimo.

El presidente Evo Morales señala que le provoca "risa" los pedidos de aumento salarial de 40, 50 por ciento. Y los empresarios indican que cuando más subirán los sueldos en 7,18 por ciento, más es imposible, pero insisten en que no se puede obligar porque cada empresa tiene una realidad distinta.

Frente a estas posiciones extremas, el Obispo de El Alto pide "que haya un equilibrio entre lo que se pueda ofrecer y lo que espera el trabajador". /ANF.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

invitación a comentar lo publicado. la única restricción está en un lenguaje pulcro, directo, sin insultos ni palabras soeces que dañen la dignidad