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domingo, 31 de marzo de 2013

no se ha cansado de repetir paz...paz...paz como el bien supremo de los pueblos. Francisco ha puesto énfasis en los problemas del día en Asia, Oriente Medio, en la península coreana en América Latina. su oración debe ser la nuestra demandando al Cristo Resucitado Paz en el mundo!


El Papa Francisco pidió, en su primera misa de Pascua, paz en Asia, sobre todo en la península coreana, para que superen las divergencias y madure un renovado espíritu de reconciliación, además de solicitar una “solución política” para el conflicto en Siria y el cese de la violencia en Oriente Medio, África y en Iraq.
texto y foto de Agencia de Noticias Fides. Francisco besa a un niño de pocos meses
El Papa, ante cerca de 250.000 fieles de todo el mundo congregados en la plaza de san Pero del Vaticano, pidió a los católicos que transformen "la muerte en vida, el odio en amor, la venganza en perdón, la guerra en paz" y calificó al tráfico de drogas y de personas, como "la esclavitud del siglo XXI".
Francisco, desde el balcón de la basílica de San Pedro, pidió paz para Oriente Medio, en particular entre israelíes y palestinos, que tienen dificultades para encontrar el camino de la concordia, “para que reanuden las negociaciones con determinación y disponibilidad, con el fin de poner fin a un conflicto que dura ya demasiado tiempo”.
“Paz en Asia, sobre todo en la península coreana, para que superen las divergencias y madure un renovado espíritu de reconciliación. Paz a todo el mundo, aún tan dividido por la codicia de quienes buscan fáciles ganancias, herido por el egoísmo que amenaza la vida humana y la familia, egoísmo que continúa la trata de personas... la esclavitud más extendida en el siglo XXI”, sostuvo.

El sábado Corea del Norte declaró el “estado de guerra” a Corea del Sur, en una nueva amenaza que generó una oleada de reacciones y llamados a la moderación para evitar una catástrofe nuclear en esa zona.

El Papa  consideró, también, indispensable la existencia de paz para Iraq, “y que cese definitivamente toda violencia, y, sobre todo, para la amada Siria, para su población afectada por el conflicto y los tantos refugiados que están esperando ayuda y consuelo. ¡Cuánta sangre derramada! Y ¿cuánto dolor se ha de causar todavía, antes de que se consiga encontrar una solución política a la crisis?”.
“Paz para África, escenario aún de conflictos sangrientos. Para Malí, para que vuelva a encontrar unidad y estabilidad; y para Nigeria, donde lamentablemente no cesan los atentados, que amenazan gravemente la vida de tantos inocentes, y donde muchas personas, incluso niños, están siendo rehenes de grupos terroristas. Paz para el Este la República Democrática del Congo y la República Centroafricana, donde muchos se ven obligados a abandonar sus hogares y viven todavía con miedo”, manifestó.
El Papa, de nacionalidad argentina, si bien no se refirió específicamente a los problemas existentes en América Latina, condenó muchos de los males existentes en esta región del mundo como el tráfico de drogas, de personas y la explotación inicua de los recursos naturales.

"Quisiera que llegara sobre todo al corazón de cada uno, porque es allí donde Dios quiere sembrar esta Buena Nueva: Jesús ha resucitado, está la esperanza para ti, ya no estás bajo el dominio del pecado, del mal. Ha vencido el amor, ha triunfado la misericordia. Siempre vence la misericordia de Dios", expresó.
//JLZ//

viernes, 29 de marzo de 2013

postrado con el rostro hacia abajo, Francisco adora a Dios en el Viernes Santo y escuchó la prédica del capuchino Raniero Cantalamessa sobre la Redención de la Cruz. la colecta para los cristianos de Tierra Santa en su integridad


Francisco se postró por tierra los primeros minutos de la ceremonia del Viernes Santo en la basílica de San Pedro, la única en la que el Papa no predica sino que adora en silencio la Cruz y escucha la homilía del predicador de la Casa Pontifica. El Santo Padre, revestido con los ornamentos rojos, comenzó a levantarse con dificultad, y fue ayudado por dos ceremonieros.

El momento inicial de adoración humilde desde el suelo, habla con fuerza por sí solo, como todos los gestos de Francisco, desde que se inclinó en silencio para recibir la oración de los fieles la primera vez que salió al balcón de la plaza de San Pedro, o el lavado de los pies a dos mujeres, una de ellas musulmana, entre los reclusos de la cárcel juvenil de Roma en la misa del Jueves Santo.
La «postración» no es un gesto nuevo, pues lo han practicado todos sus predecesores. Las novedades al estilo de Francisco serán lasimplificación de la misa de la Vigilia Pascual, el sábado por la noche, en la que bautizará a cuatro adultos, y de la misa del Domingo de Pascua, que concluirá, a mediodía, con la bendición «Urbi et Orbi».
El segundo momento conmovedor de la liturgia del Viernes Santo fue laadoración del Crucifijo ante un altar desnudo, completamente desprovisto de ornamentos. El Papa bajó de su sitial, en uno de los lados de la basílica, se quitó la casulla roja y se dirigió hacia la Cruz vestido con una sencilla alba blanca y una estola.

La ceremonia más sobria

La homilía, a cargo del padre capuchino Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia, se centró en la Redención en la Cruz, que se rememoraba ayer en la ceremonia más sobria de todo el Año Litúrgico. La colecta de la misa se destinará, como cada Viernes Santo, a los cristianos de Tierra Santa, que atraviesan una situación de gran dificultad, pues la mayoría son palestinos en los territorios ocupados o árabes en países en guerra como Siria o en tensión como el Líbano.
Francisco ha ordenado simplificar la ceremonia de la Vigilia Pascual, el sábado por la noche a las 20.30, acortando las lecturas y otros pasajes de modo que dure menos de las casi tres horas habituales.
El Papa bautizará a cuatro adultos: un albanés de 30 años, un italiano de 23, un ruso de 30, y un muchacho norteamericano de origen vietnamita de 17 años de edad. Justo después del bautismo, el Santo Padre les administrará la confirmación y, poco después, la primera comunión.

Domingo de Pascua

La misa del Domingo de Pascua dará comienzo a las 10.15 de la mañana y, como siempre, no incluirá homilía, ya que el Papa hace los comentarios sobre la Resurrección de Jesús en el saludo previo a la bendición «Urbi et Orbi», a la Urbe y a todo el orbe, a las 12 del mediodía.
Al final de sus respectivos pontificados, tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI solían felicitar la Pascua en medio centenar de idiomasFrancisco se limitará bastante en esta primera ocasión, aunque es previsible que vaya aumentado el número de idiomas a medida que se sienta más cómodo con la pronunciación. Los primeros días de Pontificado han traído tal sobrecarga de trabajo que Francisco resuelve a duras penas los asuntos de mayor urgencia, sin tiempo para practicar saludos en idiomas completamente nuevos.
El Papa recibió ayer la felicitación de Pascua del rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni, quien le agradeció su felicitación a la comunidad judía por la fiesta de la Pesach, iniciada hace pocos días.

jueves, 28 de marzo de 2013

lo que Jesús nos enseñó, es mi deber, me sale del corazón" expresó Francisco cuando se disponía a lavar los pies y besar a 12 jóvenes de un correccional de Roma.


Francisco ha oficiado en la cárcel romana de menores de Casal del Marmo la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo, durante la cual lavó los pies a doce jóvenes allí recluidos, entre ellos dos muchachas, una católica y otra musulmana, imitando lo hecho por Jesús con los doce apóstoles.

"Esto es lo que Jesús nos enseña y esto es lo que yo hago. Es mi deber, me sale del corazón y amo hacerlo", ha dicho el Papa Bergoglio cuando se disponía a lavar los pies a los doce muchachos. El pontífice ha asegurado que el lavatorio de los pies "es una caricia de Jesús". "Entre nosotros quienes está más alto debe estar al servicio de los otros y eso es lo que hago yo lavando los pies, un deber como obispo y como sacerdote", ha subrayado.
El Obispo de Roma lavó los pies arrodillado, después los secó y los besó. Durante el intercambio de la paz, besó a los doce jóvenes. También dio personalmente la comunión.
Francisco ha dicho sentirse "feliz" entre los muchachos: "las cosas del corazón son así". Dirigiéndose directamente a ellos les dijo: "No dejaros robar la esperanza, siempre con la esperanza por delante, ¿entendido?".
Esta ha sido la primera vez que un Papa oficia la misa del Jueves Santo en una cárcel y no en la basílica de san Juan de Letrán, que es la catedral de Roma y la que le pertenece como obispo de la misma.
Visto que Francisco, elegido Papa el 13 de marzo, todavía no ha tomado posesión de San Juan de Letrán (lo hará el 7 de abril), en un principio el Vaticano anunció que celebraría los oficios del Jueves Santo en la basílica de San Pedro.
Pero el Papa Bergoglio ha preferido hacerlo en este reformatorio de menores, que ya visitó en 1980 Juan Pablo II y en 2007 Benedicto XVI, en el que se encuentran recluidos 46 jóvenes, de ellos 35 varones y once mujeres de entre 14 y 21 años.
Los italianos son ocho y el resto extranjeros, en su mayoría norteafricanos y eslavos, así como un ecuatoriano. La misa la ofició en la capilla del reformatorio y por expresa voluntad suya fue "muy sencilla". Durante la homilía pidió a los muchachos olvidar las ofensas y dijo que las personas tienen que ayudarse unas a otros.
"Olvidar los enfados y si os piden un favor, hacedlo. Ayudaros los unos a los otros. Eso es lo que Jesús nos enseña. Ayudaros siempre, así se hace el bien", ha manifestado.
El pontífice se colocó para el lavatorio un delantal confeccionado por la Comunidad Villa San Francisco, del norte de Italia, que acoge a jóvenes con problemas familiares y personales, con hilos provenientes de Betania y Jericó, en Palestina.

De regalo, huevos de Pascua

Tras la misa, se reunió con el medio centenar de detenidos y el personal de centro (unas 150 personas) en el gimnasio del reformatorio. Los jóvenes regalaron a Francisco un crucifijo y un reclinatorio de madera, fabricados por ellos en el taller de artesanía de Casal del Marmo, mientras que el Papa les llevó los tradicionales "Huevos de Pascua" y "Paloma Pascual", los dulces que se comen en Italia durante la Pascua.
A la misa asistieron la ministra italiana de Justicia en funciones, Paola Severino, y la Jefa del Departamento de Justicia de Menores, Caterina Chinnici. Como se trata de un reformatorio de menores, el Vaticano no transmitió por televisión el acto.
Francisco ofició también este jueves en el Vaticano la Misa Crismal,que marca el comienzo del Triduo Pascual, en cuya homilía dijo que el sacerdote no puede ser un gestor, tiene que salir a la "periferia", donde hay sufrimiento, hay sangre derramada, ceguera que desea ver, donde hay cautivos de tantos malos patrones".

miércoles, 27 de marzo de 2013

como todos los papas, como todos los miércoles las audiencias públicas son el termómetro de la popularidad de la Iglesia. hoy estuvo dominada por jóvenes hispano hablantes


"Viva el papa", "está es la juventud del papa", "te queremos" fueron coreados por los presentes, entre ellos varios miles de jóvenes españoles y latinoamericanos.


 La audiencia se celebra en una mañana soleada, aunque amenazan las nubes.
 El obispo de Roma recorre el recinto vaticano en el papamovil y en la misma línea que en estos primeros días de pontificado, besa a niños y saluda a los numerosos fieles presentes.
 El miércoles es el día que tradicionalmente destinan los papas a reunirse con los fieles de todo el mundo que visitan el Vaticano.
 Durante la audiencia, el pontífice dedica la catequesis a un tema que considere de interés y después suele hacer un resumen del mismo en diferentes idiomas, a la vez que saluda a los presentes en esas lenguas.

lunes, 25 de marzo de 2013

analiza Francesco las relaciones Bolivia y Vaticano, lamentando que "un funcionario de Comunicación en forma imprudente hizo de caja de resonancia en contra del papa Francisco. excelente análisis del profesor universitario


Tradicionalmente, las relaciones entre la Santa Sede y el Estado boliviano han sido cordiales, respetuosas y fructíferas. Bastará recordar la histórica visita de Juan Pablo II a Bolivia durante el último mandato de Víctor Paz Estenssoro y la visita oficial de Evo Morales a Benedicto XVI, no exenta de polémicas. En todo caso, debería quedar claro que las relaciones Gobierno-Iglesia Católica boliviana deben ser tratadas en casa y no trasladadas al Vaticano, en reconocimiento a que el pueblo boliviano es mayoritariamente católico.
Ni siquiera la aprobación de la nueva Constitución, que ha modernizado las relaciones entre Iglesia y Estado, ha ocasionado traumas, debido al consenso en torno a una mayor independencia, que no implica separación o confrontación. En el fondo, entre el llamado proceso de cambio y la doctrina social de la Iglesia existen, en teoría, muchas coincidencias, lo que explica el gran número de simpatizantes y colaboradores que todavía tiene ese proceso entre los fieles católicos y hasta entre religiosos y religiosas. Existen además coincidencias inéditas entre Evo (y las culturas que representa) y las posturas tradicionales de la Iglesia en materia de defensa de la vida, de la naturaleza del matrimonio y hasta en el uso de contraceptivos.
Sin embargo, en la práctica, durante el gobierno de Morales las relaciones con la Iglesia boliviana han sido tensas por varias razones. Por un lado, la libertad que ejerce la Iglesia, a través de los obispos y el Cardenal, para ver y juzgar las acciones del Ejecutivo que afectan a la dignidad de las personas no ha sido bien vista, hasta el punto que se ha considerado al cardenal como un enemigo del Gobierno (Sacha Llorenti, dixit). Por otro lado, existen conflictos puntuales, pero de mucho alcance, que tensionan periódicamente las relaciones Estado-Iglesia, como la aplicación de la reforma educativa en colegios católicos y de convenio, la formación de los educadores o la insólita administración de los cultos ecuménicos por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
En este contexto, ¿qué impacto puede tener en esas relaciones la elección del cardenal Jorge Bergoglio como papa Francisco?
Las primeras reacciones del gobierno de Evo a la elección han sido ambiguas. Tratándose básicamente de un tema de política exterior, era de esperar que el ministerio correspondiente o el mismo Presidente se pronunciaran. Sin embargo, el Ministerio de Comunicación imprudentemente se adelantó haciendo de caja de resonancia a unas sospechas, nunca probadas, en contra de Bergoglio. Aunque Bergoglio fue para Cristina Fernández la piedra en el zapato que el cardenal Terrazas es para Evo, felizmente, el propio Morales salió al paso de esas especulaciones con una carta de felicitaciones al nuevo Papa. El olfato político de Evo, una vez más, se ha impuesto al despiste de sus ideologizados colaboradores.
Volviendo a la pregunta, no creo que habrá cambios trascendentales en las relaciones entre la Iglesia en Bolivia y el gobierno de Evo. Las culturas indígenas son tradicionalistas en las temáticas ‘sexuales” sobredimensionadas por el discurso globalizador y de moda, como es el caso de la legislación de las uniones homosexuales y el aborto, para citar algunos ejemplos. Será más fácil entrar en sintonía con un Papa que, siendo tradicionalista en materia moral, recupere las prioridades de los pobres, la temática social y el valor del servicio. Los nudos álgidos de las relaciones seguirán presentes, pero ojalá encauzados con una mayor confianza mutua y sin prejuicios: Gobierno e Iglesia se necesitan complementariamente para cumplir el respectivo servicio al país.
Sin embargo, donde el nuevo estilo del papa Francisco puede tener un impacto indirecto tanto para la Iglesia boliviana como para el Gobierno de nuestro país es en su capacidad de interpelar acerca de los valores prioritarios que hay que testimoniar en bien del pueblo.
En este sentido, los primeros y elocuentes gestos del pontífice Francisco deberían hacer reflexionar también a los sinceros simpatizantes del proceso de cambio. Me limitaré a comentar tres señales viales y vitales de su pontificado que son de interés para el país:
En primer lugar está la pobreza. La Iglesia entiende la pobreza diferentemente del Estado y, sin embargo, hay mucho camino común que ambas instituciones pueden recorrer. Para el Estado, la pobreza es un mal que hay que erradicar o por lo menos mitigar, mediante programas y medidas distributivas de los recursos comunes y la creación de fuentes de trabajo digno. La Iglesia, si bien no es ajena a esos objetivos y en los hechos contribuye con programas propios y con iniciativas compartidas a lograr esas metas, no deja de recordar que las bienaventuranzas anuncian: “felices los pobres” y no “felices los que se jactan de ayudar a los pobres”. Servir a los pobres no significa enriquecerse, sino testimoniar la pobreza aceptada como señal de libertad.
El segundo signo es la humildad, que es la llave que abre los corazones, hasta del adversario. No es señal de debilidad, sino de madurez para valorar lo que realmente es importante y lo que no lo es para la vida y la paz. Al actual Gobierno, y no sólo a él, le hace falta mucha más humildad para ejercer el poder al servicio del pueblo.
El último signo es la misericordia hacia el pecador, que no excluye la lucha contra el pecado. Si bien ese principio es parte de la doctrina tradicional, sin embargo, no se lo practica en todo el alcance que le dio Jesús. En nuestro caso, si en las disputas políticas se supiera separar el adversario del objeto de la confrontación y si el que cree tener la razón tuviera mayor tolerancia con el que también la tiene, aunque parcialmente, otra sería la sociedad boliviana.
En suma, lo que estamos vislumbrando como un programa de renovación y reforma de la Iglesia por parte del papa Francisco podría llegar a ser el anuncio “evangélico” de un programa de renovación de las relaciones sociales y políticas también del pueblo boliviano, de su Iglesia y de su Gobierno.

domingo, 24 de marzo de 2013

reunido pueblo católico en el atrio catedralicio escuchó a Sergio, arzobispo Coadjutor "encuentro de Jesús con su pueblo" especialmente con los jóvenes que no tengan miedo y emprendan la subida a Jerusalén


La Iglesia convocó a la población boliviana a convertirse en un discípulo de Jesucristo en el inicio de la Semana Santa, que comenzó este domingo con la celebración de ramos, que rememora el ingreso de Jesús a Jerusalén.

Monseñor Sergio Gualberti, Arzobispo Coadjutor de Santa Cruz, estuvo a cargo de la celebración eucarística en la Catedral de esta capital, en ausencia del cardenal Julio Terrazas, quien se encuentra aún en Roma, tras participar del cónclave donde se eligió a Jorge Bergoglio como nuevo Papa.

En la oportunidad, Gualberti recordó que esta fecha debe ser concebida como un encuentro entre Jesús y su pueblo, en la que se hace expresa la propuesta de seguirlo en la larga subida que él emprendió para llegar a Jerusalén.

“Jesús viene hoy a nuestro encuentro y nos vuelve a hacer la propuesta de subir a Jerusalén, es un llamado a ser discípulos de Jesús, un Jesús perseguido, sufrido y pacífico”, dijo monseñor, que celebró la misa en puertas de la Catedral, ante la gran afluencia de gente que se dio cita para hacer bendecir sus palmas.

Emprender esta subida con Cristo es mostrar ante el mundo la solidaridad que él dio por la humanidad, es identificarnos con los sufrimientos del otro, por ello que el llamado está, sobre todo, dirigido a los jóvenes quienes no deben tener miedo de emprender esta subida. 

“Esta mañana quisiera hacer un llamado especial a los jóvenes a que sigan a Jesús, no tengan miedo a emprender esta subida a Jerusalén detrás de Jesús, una subida a su estilo, en sencillez y humildad”, manifestó, a tiempo de precisar que la subida es un símbolo de llegar a Dios.

Por tanto, mencionó, el celebrar este domingo de ramos junto a Jesús es reconocerlo como nuestro amigo, aquel “que nos da la clave de la existencia humana y del sentido de nuestra vida” y nos concede la oportunidad de reiniciar una nueva vida junto al don de convertirnos en rey, como él lo ha sido, pero de los pobres y los humildes, que es donde se encuentra la grandeza y la paz. 

Al iniciar la Semana Santa, Gualberti invocó a los fieles a participar del triduo pascual, que implica la pasión, muerte y resurrección de Jesús, acontecimiento que no debe ser separado, más al contrario debe ser visto como un solo conjunto donde está la muestra del amor de Dios a la humanidad.

“Este triduo pascual: jueves, viernes y sábado es una oportunidad incomparable de seguir a Jesús en esta subida y emprender una vida nueva como sus fieles y verdaderos misioneros del señor, amén”, expresó.

sábado, 23 de marzo de 2013

histórico encuentro de Francisco con Benedicto XVI en Castelgandolfo en medio de general espectativa. el encuentro de dos horas fue minuciosamente documentado



Este sábado ha tenido lugar un encuentro histórico: el abrazo entre un Papa emérito y su sucesor. Ha tenido lugar sobre las 12.15 del mediodía en el helipuerto de la villa pontificia de Castelgandolfo, donde ha aterrizado el aparato que traía al nuevo Pontífice desde el Vaticano, según relató a la prensa el director de la Sala Stampa, el padre Federico Lombardi, quien definió el encuentro entre los dos sucesores de San Pedro como “cordial y familiar”.

en la biblioteca de la residencia de Castelgandolfo. dos horas de intimidad


El Papa emérito, Benedicto XVI, acudió a recibir a Francisco junto al obispo de Albano, Marcello Semeraro. Después han ido en el mismo coche hasta el palacio pontificio. En un gesto que lo caracteriza,Benedicto XVI ha reservado para el Papa Francisco el puesto derecho del automóvil, el reservado a la cabeza de la Iglesia, mientras que él ha ocupado la plaza izquierda. Con ellos iba monseñor Georg Gänswein, prefecto de la Casa Pontificia.

Al llegar al palacio apostólico, Benedicto XVI y Francisco rezaron en la capilla. En ese momento se ha producido otra escena de gran emotividad. Cuando el Papa emérito ofreció a Francisco ocupar el reclinatorio designado al Romano Pontífice, éste le respondió: “somos hermanos”, y los dos han rezado juntos en el mismo banco.Después tuvo lugar el coloquio privado y en italiano, en la sala de la biblioteca del palacio, que tuvo una duración de 45 minutos.
Un regalo de humildad

El Papa Francisco llevaba un regalo para su predecesor: una pintura de la Virgen de la Humildad. “He pensado en usted, por lo gestos de humildad que nos ha ofrecido a lo largo de su pontificado”, dijo a Benedicto XVI. Los dos hicieron un comentario sobre la ternura de la "Madonna".

Benedicto XVI y el Papa Francisco comieron junto a sus respectivos secretarios, monseñor Gänswein y monseñor Alfred Xuereb. Lombardi explicó que el Papa emérito viste la sotana blanca, pero sin la esclavina.

“La atmósfera del encuentro ha sido cordial y conmovedora”,aseguró el padre Lombardi. “Este encuentro nos ha hecho recordar las palabras del Papa Francisco en la Logia vaticana tras ser elegido, cuando pidió oraciones por Benedicto XVI”.

La última vez que los dos pontífices se habían visto fue el pasado 28 de febrero, cuando Benedicto XVI se despidió del colegio cardenalicio. Entonces, como ha recordado Lombardi, el Papa emérito recordó que entre ellos se encontraba su sucesor, al que prometió obediencia incondicional.