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sábado, 2 de abril de 2016

tras la pastoral de la Iglesia repercute en editorial de LT. pide LT que la autoridad reaccione con la madurez del caso, sin amenazas a los obispos. el tema propuesto de luchar contra el narco, nace en el aumento de su poder, la producción y el consumo de cocaína alarman. LT valora el documento en el que ofrece toda su colaboración con obras sociales y la rehabilitación de drogadictos.

En medio de la escalada de mentiras, amenazas, denuncias de más y más corrupción, los obispos de la Iglesia católica han presentado, ayer, la “Carta Pastoral sobre narcotráfico y drogadicción. Hoy pongo ante ti la vida o la muerte”.
Se trata de un documento que aborda el fenómeno de la producción, comercialización y consumo de drogas ilegales en el país, mostrando una radiografía integral del problema, un compendio del estado del debate sobre cómo enfrentarlo y una exhortación a que todos asuman la cuota parte de responsabilidad que les corresponde para ello.
Asimismo, ofrecen toda su colaboración en esa tarea, particularmente la rica experiencia que la Iglesia ha adquirido en las obras sociales de atención y rehabilitación de drogadictos, que son las principales víctimas de esa violenta cadena.
Los obispos no dudan en calificar al narcotráfico como un crimen contra la creación de Dios, que atenta contra la cultura y la legalidad, distorsiona la economía y trastoca la institucionalidad del Estado. Y si bien reconocen los esfuerzos que se hacen desde el Estado para enfrentarlo, alertan en sentido de que el país es catalogado como productor de droga ilegal, y no sólo de su materia prima, que es el primer eslabón de la cadena; también como de tránsito, situación que cuestiona la capacidad de interdicción del Estado e incluso hace temer por la existencia de complicidades, y, ahora, también es un país donde crece el consumo, lo que destruye seres humanos y familias, generando, además, violencia y corrupción.
Ante ese panorama, los obispos consideran, como ya se ha señalado, que son las instituciones del Estado, junto a la propia sociedad las que deben asumir el desafío de enfrentar el problema, evitando improvisaciones que pueden ser muy dañinas, como la de su legalización o sólo atacando los eslabones más débiles de esta cadena.
Por ello, también acusan con decisión a los criminales que organización este ilegal comercio, exhortándolos, más aún si se reclaman cristianos, a una auténtica reconversión; asimismo, establece que quien produce coca sabiendo que ésta será destinada a la fabricación de cocaína es parte de la cadena criminal, así como los comercializadores de las drogas ilegales.
De esta manera, los Obispos reponen en la agenda pública un tema que en muchas oportunidades trata de ser disimulado como es el de la producción, comercialización y distribución de drogas ilegales. Y si bien pueden haber coincidencias o divergencias con el contenido de este mensaje, su gran valor radica, por un lado, en que presenta un diagnóstico certero de la realidad y, por el otro, convoca a un abierto debate sobre cómo se debe enfrentar el fenómeno del narcotráfico en sus diferentes eslabones.
En este sentido, sería muy importante que las autoridades reaccionen con la madurez que el caso exige y no como ya lo hicieron en alguna oportunidad amenazando incluso con enjuiciar a algún obispo que expresó su preocupación por el crecimiento del problema. Se trata de una realidad presente que, como dicen los obispos, sólo podremos enfrentar acordando políticas de largo aliento entre el Estado y la sociedad, y hacerlo con “esperanza y compromiso”.

viernes, 1 de abril de 2016

contra el consumo de cocaína, el tráfico de drogas, la permisividad oficialista, los Obispos lanzan enérgica Pastoral. el narcotráfico está organizado en forma de bandas, con enorme capacidad, recursos financieros y armamento sofisticado. resignarse podría ser mortal!!!

Los obispos de Bolivia dieron a conocer este viernes su Carta Pastoral "Hoy pongo ante ti la vida o la muerte" sobre la problemática del narcotráfico y la drogadicción, en la que advierten que la expansión de esta actvidad es alarmante, que ha penetrado las estructuras estatales y a las fuerzas del orden y que la economía se nutre en parte de esta actividad ilícita.



En un documento de 48 páginas, los obispos expresan su preocupación por las causas y las consecuencias que provoca ser un país productor, de tránsito y consumidor de sustancias controladas, los efectos en las familias y en la sociedad en conjunto.

"Como es de dominio público, el narcotráfico, en su estrategia de expansión e impunidad, penetra incluso estructuras estatales y fuerzas del orden, comprando conciencias. La corrupción ha minado la credibilidad de autoridades de diversa jerarquía encargadas de la lucha contra el narcotráfico, tanto en el presente como en el pasado", señala el documento.

Y cita a altos jefes policiales como: René Sanabria y Oscar Nina condenados y encarcelados por involucrarse en casos de tráfico de drogas, o de instituciones, como Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivia, infiltradas por funcionarios y contratistas ligados al narcotráfico.

Los obispos, además, advierten de "extrañas conveniencias entre lo lícito y lo ilícito" y que en ese escenario las denuncias se diluyen y quedan en la nada, "lo que nos hace temer que se trate de problemas con muchas y graves connotaciones que nuestra sociedad no sabe o no quiere enfrentar".

Alertan que el narcotráfico en un contexto de deficiente fiscalización y de corrupta administración de la justicia se convierte un grave peligro para la convivencia pacífica, la seguridad ciudadana y jurídica, la "soberanía del Estado".

Pero, además, los obispos ven que "la economía de nuestro país se nutre, en parte, de recursos provenientes del narcotráfico, lo que la distorsiona". En ese contexto, refirman "lo expresado en la Carta Pastoral ‘Los católicos en la Bolivia de hoy’: El narcotráfico tiene un elevado impacto en la economía nacional. Esto falsea las condiciones económicas del mercado productivo. Una verdadera lucha contra este mal debe atacarlo también en sus movimientos financieros".

El documento también establece que el narcotráfico es una realidad cada vez más alarmante y que es "falso" que Bolivia solo produce y no consume, pero además el territorio es utilizado para el tránsito de droga producida en otras naciones. 


"Ser país de tránsito habla muy mal de la capacidad de interdicción, incluso puede ser interpretado como complicidad de nuestras instituciones. Ser un país consumidor es causa de graves problemas relacionados con la violencia, la corrupción y el abandono de los valores culturales".

Expansión del narcotráfico y droga

La Confederación Episcopal de Bolivia cree que la "cadena narcotráfico" se va extendiendo en Bolivia, que da origen a nuevos y graves delitos conexos como la inseguridad, las muertes violentas, la profusión de crímenes, como los secuestros o las extorsiones, lo que están presentes en las ciudades y pueblos e incluso afectan a la estructura y bienestar espiritual de grupos sociales y de las familias.

Estos ilícitos se incrementaron en las ciudades pero también en comunidades rurales por la relación entre e esta actividad y el crimen organizado. Es como hubiera una especie de "jurisdicción exclusiva sobre determinados territorios, personas, negocios en los que nadie ni las instituciones del orden pueden intervenir".

"La gravedad del problema radica también en que el narcotráfico se ha organizado en bandas nacionales e internacionales con enorme capacidad logística, con grandes recursos financieros y armamento sofisticado y con una siempre mayor propensión a diversificar sus actividades criminales, en función de las debilidades institucionales de cada país".

Causas y resignación

Pero la Conferencia Episcopal Boliviana sostiene que las consecuencias de las drogas tienen perversas secuelas personales, sociales y espirituales y que denotan hondos desajustes de la sociedad contemporánea. El consumo de drogas revela la situación de pesimismo, el sinsentido de la vida y la ceguera para captar los valores trascendentes en nuestra sociedad.

Los obispos llaman a no ser indiferentes a esta problemática y menos a asumirla con resignación como un mecanismo de evasión de este flagelo. "No es verdad que el problema de las drogas no tenga solución, como sostienen algunos sectores de la sociedad. Apreciamos las instituciones que trabajan en bien de la prevención y lucha contra el narcotráfico, y valoramos las instancias educativas que promueven la recuperación de los valores y de los adictos", afirman.

La coca

Pero la CEB también se refiere a la hoja de coca y destaca el valor del acullicu en el trabajo físico de las personas. "El país se merece acciones pensadas desde la cultura y el alma de su pueblo, con respeto por sus costumbres y su dignidad".

Sin embargo, también percibe que falta mucho por adecuar la cantidad de cultivos a las reales necesidades del uso permitido de la hoja de coca. "A pesar de los datos que dan cuenta de la disminución del cultivo de la hoja de coca, hay un aumento de la producción y comercialización de la cocaína, por las nuevas técnicas de la elaboración de la droga".

Al final del documento los obispos ofrecen diálogo entre todos los sectores de la sociedad y en particular con las autoridades para pensar hacia el futuro y con esperanza sobre este escenario vinculado a esta problemática.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Destaca El Deber, el rol de la Iglesia Católica en el último grave episodio de corrupción cuyos primeros detalles estan revelaldos. como lo hiciera en oportunidades anteriores su invocación a buscar la verdad y revelar las culpas es un imperativo de la hora. la reacción ante la amonestación del Pastor Sergio ha sido de franco y abierto respaldo.

Con enorme valentía, la Iglesia vuelve a poner el dedo en la llaga de un tema acuciante para todos los bolivianos: la corrupción. Durante su homilía dominical, el arzobispo de Santa Cruz, Sergio Gualberti, ha llamado la atención por las denuncias de tráfico de influencias que se están dando en el poder público en el Gobierno del presidente Evo Morales. El prelado alerta que la corrupción es un lastre que afecta los intereses de todos los bolivianos y que obliga a un cambio radical en la forma de administrar el Estado en el país.



El último caso ha sido la revelación que hizo el periodista Carlos Valverde sobre un presunto tráfico de influencias a favor de la expareja del mandatario, Gabriela Zapata, quien se encumbró como gerente comercial de la filial de la empresa china CAMC, responsable por la adjudicación directa de siete contratos por más de 500 millones de dólares. El escándalo ha derivado, además, sobre la paternidad de Morales del hijo que tuvieron con Zapata y cuya existencia es todavía un misterio por las versiones contradictorias que se han dado sobre el menor de edad. Los derechos fundamentales de un niño están en juego en un conflicto que ha ocupado los titulares de todos los medios de comunicación del país.

Gualberti resalta en este sentido: “En el intento de ocultar hechos reñidos con la ley, se difunden declaraciones contradictorias y ambiguas que, en vez que hacer luz sobre los hechos, enredan más la situación y confunden a la opinión pública, como si se quisiera distraer la atención del verdadero problema”. El reclamo de la Iglesia es la exigencia del pueblo boliviano. Claridad y transparencia para romper con la corrupción. Solo así se puede devolver la confianza de la gente en una clase política venida a menos por estas irregularidades. Y la verdad por encima de todo. No podemos construir un sistema político, económico, social y cultural sobre la base de la mentira. “Solo en la verdad se supera el clima de desconfianza y la falta de credibilidad que provocan estos hechos y que amenazan la convivencia pacífica y el estado de derecho en una nación", dijo Gualberti.

La reacción del prelado católico ha recibido previsibles y repudiables reacciones de parte de algunos personeros del Gobierno. Lamentable para un Poder Ejecutivo que se encumbró en el poder sobre la promesa de un cambio radical en las conductas políticas que hoy no se corresponden con la realidad. Ojalá los políticos de turno sepan escuchar mejor las palabras de Gualberti. De ello depende que tengamos una verdadera democracia.

domingo, 20 de marzo de 2016

Gualberti en Domingo de Ramos, ante un lleno completo de La Catedral de SC, se refirió a la crisis que vive Bolivia con la ola de escándalos de corrupción, tráfico de influencias, mentiras y engaños reclamando la verdad y la justicia libre de presionnes para superar la desconfianza y el clima de credibilidad que provocan estos hechos.

El arzobispo de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, se refirió este domingo a los casos de corrupción y tráfico de influencias que afectan al país y pidió que la justicia investigue con objetividad y sin presiones todas estas denuncias.



Gualberti hizo esta reflexión en su homilía del Domingo de Ramos en la catedral de la ciudad de Santa Cruz ante la presencia de una multitud de feligreses que participó de la celebración eucarística. 

"Cada día los medios de comunicación nos presentan noticias de personas que se aprovechan del poder para enriquecerse, recurriendo incluso a la corrupción, el tráfico de influencias, la mentira y el engaño. En el intento de ocultar hechos reñidos con la ley, se difunden declaraciones contradictorias y ambiguas que, en vez que hacer luz sobre los hechos, enredan más la situación y confunden a la opinión pública, como si se quisiera distraer la atención del verdadero problema", señaló el prelado.

El monseñor agregó: "Hay necesidad de verdad y que la justicia haga una investigación imparcial, objetiva y libre de toda presión. Solo en la verdad se supera el clima de desconfianza y la falta de credibilidad que provocan estos hechos y que amenazan la convivencia pacífica y el estado de derecho en una nación".

El arzobispo no precisó de que caso estaba hablando ni mencionó ningún nombre, pero según señala un comunicado de la Oficina de prensa de la Arquidiócesis de Santa Cruz, estas palabras hacen referencia al "escándalo de corrupción, tráfico de influencias, mentiras y engaños que envuelven a altas esferas de gobierno".

miércoles, 17 de febrero de 2016

por segundo dia nos ocupamos de la visita de Francisco a México. no fue de paseo sino a dar luces en la oscuridad, la desigualdad, la corrupción y el narcotráfico, según destaca OPINION el diario cooperativo que aboga porque exista voluntad política para resolver tal problemática

El papa Francisco viajó a México, pero no de paseo. Desde que pisó el Palacio Nacional tocó la herida por la que ese país sangra a causa del narcotráfico, la desigualdad, la corrupción y otros males que están minando las bases mismas de la democracia que debiera existir en ese país.

ABC hizo notar que, según las cifras ofrecidas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), desde que comenzó la guerra contra el narcotráfico, iniciada por el expresidente Felipe Calderón en 2007, se contabilizaron hasta 2014, 164.000 víctimas en México, cifra que supera la suma de muertos en ese mismo periodo, en las guerras de Afganistán e Irak, según el periodista Jason M. Breslow.

Las cifras de Breslow muestran que en Afganistán murieron alrededor de 26.000 civiles desde que comenzó la guerra en 2001; mientras que en Irak la cifra se sitúa en 160.500 muertos, desde la invasión de los Estados Unidos en 2003. Y va reduciéndose a medida que ese país rebaja su presencia. Si circunscribimos las víctimas al mismo periodo, 2007-2014, la suma de ambas guerras arrojaría una cifra de 103.000 muertos, según datos de la ONU (referidos a Afganistán) y la web Iraq Body Count.

Por eso y mucho más el Papa está preocupado. “Cada vez que buscamos el camino del privilegio o beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano la vida en sociedad se vuelve terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión, la violencia e incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte”. Esto lo dijo nada más y nada menos que frente al presidente de ese país, Enrique Peña Nieto, y otras autoridades.

Después, en la conservadora Catedral de la Ciudad de México, le jaló las orejas a la jerarquía católica con sus continuas intrigas. “¡Si tienen que pelearse, peléense como hombres, a la cara!”, les riñó a quienes no quiere ver como príncipes apegados a las riquezas materiales mientras México se desangra. “¡Ay de ustedes si se duermen en los laureles!”.

Y frente a un país en el que la Iglesia católica fue perdiendo terreno, el Papa parece depositar su fe y esperanza en los jóvenes. “La principal riqueza de México tiene un rostro joven. Un poco más de la mitad de la población está en edad juvenil. Esto permite proyectar un futuro, un mañana. Un pueblo con juventud es un pueblo capaz de renovarse, transformarse”.

Tales mensajes no solo requieren del coraje de una persona, en este caso del Papa, sino de una gran valentía por el tipo de recorrido que, además, incluye su agenda en ese país, donde por ejemplo ayer contemplaba lugares como Chiapas, Estado de México, Ciudad Juárez y Michoacán, donde no solo existe gran cantidad de excluidos, sino problemas vinculados con las actividades oscuras del narcotráfico, motivo que ha llevado a reforzar la seguridad del Santo Padre.

Incluso Michoacán formó parte durante mucho tiempo de lugares que Estados Unidos tenía en su lista negra por peligrosos para el viaje de estadounidenses, precisamente por los niveles de violencia que allá se solían registrar.

En todo caso, ojalá que esta visita del Papa a México dé luz a un país sumido en la oscuridad, la desigualdad y en los tentáculos de la corrupción y el narcotráfico porque, de otro modo, sus habitantes no vivirán nunca más en paz y con la esperanza de que algún día todos sean ciudadanos de primera clase.

Sin embargo, se sabe que tal visita no será suficiente mientras no exista la voluntad política para mover a ese país desde sus cimientos en los que habita y ha hecho raíces la desigualdad que ha dado lugar a que existan personas que se sienten de segunda y tercera clase por cómo viven y la forma en que son tratadas a diario.

martes, 16 de febrero de 2016

desde México se ha mostrado "duro con los líderes políticos" que propician los negocios, la violenta, cierran los ojos ante la iniquidad y hasta pactan con el "príncipe del mal". se refirió a las víctimas de la injusticia, el narcotráfico, lo ilícito. atendamos su verbo encendido.

Con la mirada puesta en América Latina, el papa Francisco dejó en México un duro mensaje para la clase dirigente frente a los grandes males de la región: la exclusión social, el narcotráfico y la corrupción. Durante su paso por la nación mexicana, el pontífice puso el dedo en la llaga sobre los grandes temas pendientes que los políticos no están resolviendo y, en muchos casos, son proclives a su agravamiento.

Después de décadas de democracia, economía de mercado y fortalecimiento de los Estados, las clases medias se ampliaron y bajaron los índices de pobreza. Pero la recurrencia de la corrupción, la violencia social y el creciente peso de las organizaciones delictivas vinculadas al tráfico de drogas ha puesto en duda al denominado ‘modelo latinoamericano’. En ese contexto, Francisco ha reclamado a los gobernantes que trabajen por la seguridad y la paz de los ciudadanos. Incluso, fue tajante al pedir que sean implacables con los cárteles de la droga y los “traficantes de la muerte” que han colocado a México al borde del colapso.

Con una frase sencillamente magistral, el líder de los católicos afirmó: “El sueño de Dios está continuamente amenazado por el padre de la mentira, por aquel que busca separarnos, generando una sociedad dividida y enfrentada". Por ello, remarcó que la sociedad contemporánea no necesita príncipes corruptos y mentirosos, que ocultan sus negocios privados, sino testigos de la verdad y la justicia, para transformar la vida de la gente ahora. Destacó, en ese sentido, que los líderes políticos requieren coraje profético para enfrentar estos desafíos.

En línea con el mensaje cristiano más profundo, el papa pidió específicamente a los miembros de la Iglesia católica que salgan de sus parroquias para dar ejemplo con sus conductas y sus acciones. Que el testimonio de los católicos permita abrir espacios de diálogo con los sectores más vulnerables de nuestra sociedad, en particular, los indígenas, las mujeres, los jóvenes y los ancianos.

Un punto fundamental del mensaje social del papa Francisco ha sido la demanda de atención hacia los migrantes. México sigue siendo un país de migrantes hacia EEUU, muchos de los cuales mueren en el camino a manos de mafias organizadas para su tráfico y explotación. Francisco vuelve a plantear la agenda social que está pendiente para las democracias en América Latina. Ojalá los dirigentes políticos, no solo mexicanos, escuchen y pongan en práctica las reflexiones del primer pontífice latinoamericano

jueves, 11 de febrero de 2016

nuestro principal editor se refiere a Francisco, su viaje a México, su Año Santo, a la Misericordia de Dios y al libro de Alfonso Crespo...artículo publicado en Bolivia.



La Entrañable Misericordia de Francisco


Mauricio Aira

Ahora mismo Francisco emprende su tan ansiado viaje a México uno de los países mas signados por su catolicismo. Viaje con una pausa en La Habana para cumplir una extraordinaria tarea, entrevistar al Patriarca Ortodoxo de la Iglesia rusa. Escribir sobre Francisco hoy, es hacerlo sobre la Misericordia de Dios como ha querido designar al Ano Santo para vivir el Ano de la Misericordia.
Hermosa descripción del propio peregrino  “misericordia es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que se encuentra en el camino de la vida”, al mismo que se refiere el autor, un teólogo de Málaga en su obra la Entrañable Misericordia de nuestro Dios que ha caído en nuestras manos y que nos sirve de fuente para tratar de entender al Santo Padre que abrumado por la crisis y los graves conflictos que la humanidad confronta en el día nos pide a todos “los hombres de buena voluntad” recurrir a esta virtud, bálsamo divino, que aliviará nuestras angustias y preocupaciones.
La obra está dividida en cuatro capítulos que nos recuerda tanto a otros autores como León Bloy o Giovanni Papini llena de pasión, de conocimiento profundo del tema que incita a enamorarse de la Misericordia según propuesta de Antonio García Rubio su presentador. El primero describe a Dios paciente y misterioso, a Jesucristo como el rostro de la misericordia y al Espíritu Santo como guía hacia la misericordia. El segundo trata de la Iglesia casa y seno materno de la misericordia y la proclama de las bienaventuranzas y su desgranar de la parábola del Buen Samaritano. La reconciliación es tema del tercer bloque un llamado a acoger y celebrar la misericordia señalando el itinerario de la de la conversión y la fiesta del perdón. Es aquí donde está contenida la acción vital de un Pontífice que recorre nuestros pueblos, me refiero a Brasil, Ecuador, Bolivia y Paraguay y ahora México en busca de una auténtica reconciliación, del fraterno abrazo del perdón entre hermanos que tanta falta nos hace cuando todo nos ha conducido al odio, a la controversia, al engaño a la utilización de unos por otros a lo largo de toda nuestra historia, especialmente de la última década.
Termina la obra de Alfonso Crespo el párroco malagueño situando a la Familia como el hogar y la escuela de la misericordia que debe apelar sin pausa a la Virgen Maria “profeta de la misericordia” con la que la Iglesia dispersa por el mundo a los misioneros de la misericordia. Como anillo al dedo el texto en la Cuaresma que comienza para reflexionar, orar y discernir. Un libro que ayuda a caminar, cómo me recuerda aquel entrañable “Gotas de Miel” que nunca pude reencontrar y que utilicé como vademécum durante los cinco anos de difundir mi programa nocturno por Radio Pio XII, en consonancia con El Sembrador de Constancio C. Vigil, desaparecida de las librerías por razón oculta.
Otra novedad de la obra de Crespo Hidalgo es su uso didáctico como instrumento de trabajo de equipo para orar, reflexionar y accionar, dejando atrás la idea de un Dios de rostro airado, convertido en un dios menor, raquítico rencoroso, enojado con el hombre pecador. Un dios vengativo, dedicado a fustigar a unos hijos infantilizados y podridos en el pecado y la miseria. El libro ayuda a pensar que esa Misericordia está a punto de llegar con el Jubileo y la apuesta valiente del papa Francisco, al convocar este tiempo de gracia que llevará a la Iglesia a reconocerse en la eterna y novedosa imagen del Dios Padre todo-misericordioso. Un nuevo rostro de Dios por ese expreso deseo del Papa y que hade florecer en el corazón de una humanidad ahíta de un cambio profundo, de una conversión o si se quiere de una reconciliación con el Padre del que se ha venido apartando por la pasión del poder, de la fuerza, de la riqueza, del disfrute de los bienes puramente materiales.

La conversión es tarea pendiente y el llamado a la perfección ser “adulto en Cristo” nos señala un proceso de crecimiento, de madurez personal, de remontar la mezquindad humana para obtener del Creador el perdón y su Misericordia.